lunes, 30 de marzo de 2026

30 MARZO

 



 

CATEGORÍA: NO OLVIDEMOS

 

ASESINADOS POR  ETA

 

 

A las 8:00 del

30 de marzo de 1976

50º aniversario

 

ETA asesina al

obrero 

VICENTE SORIA BLASCO 

En placenciá de las armas-Guipúzcoa-país vasco-españa.

Eran aproximadamente las 08:00 y Vicente se dirigía a su trabajo en la fábrica Tornillos Ormaechea.

ETA disparo a muy corta distancia con una pistola, e inmediatamente huyeron en un coche.

Vicente recibió ocho impactos de bala.

Detrás de él iba otro compañero de trabajo, Aurelio Torres, que le prestó las primeras asistencias.

Después de recibir una primera cura de urgencia que le realizó el médico de la localidad, fue trasladado a la residencia sanitaria Nuestra Señora de Aránzazu en San Sebastián.

A la altura de Zarauz, Vicente dejó de quejarse de los dolores y, cuando llegaron a la residencia sanitaria, había fallecido.

En esos momentos, la banda terrorista tenía secuestrado al industrial Ángel HYPERLINK "http://blogs.libertaddigital.com/in-memoriam/asesinato-del-industrial-secuestrado-berazadi-y-de-dos-agentes-de-policia-9418/"Berazadi, al que terminarían asesinando el 8 de abril, convirtiéndose en el primer secuestro de la banda que se resolvía con el asesinato del secuestrado.

 

30 de marzo de 1978

48º aniversario

 

Fallece  

Policía  

JOSÉ VICENTE DEL VAL DEL RÍO

 

Tras  pasar veinticinco días entre la vida y la muerte, consecuencia del atentado sufrido el 5 de marzo en el que murieron sus compañeros Joaquín Ramos Gómez y Miguel Raya Aguilar.

 

El ametrallamiento de un Jeep de la Policía dejó heridos, también, a otros dos policías: Armando Doval González y Santiago del Canto de los Reyes.

 

El atentado fue obra de miembros del grupo Araba de ETA.  

 

30 DE MARZO DE 1982

44º ANIVERSARIO

ETA asesinaba al jefe del Departamento de Traumatología de la Residencia Nuestra Señora de Aránzazu de San Sebastián-PAÍS VASCO-ESPAÑA, el

doctor 

RAMIRO CARASA PÉREZ.

Ramiro apareció a las once de la noche con un tiro en la sien, en un monte cercano a la carretera entre Urnieta y Andoain, cerca de un caserío.

El cadáver tenía las manos atadas a la espalda y fue localizado por unos redactores del diario Egin, donde se había recibido una llamada anónima de un comunicante que se identificó como miembro de ETA, indicando la localización del cuerpo sin vida del médico asesinado.

 

Según testimonios de personas que trabajaban en la residencia sanitaria, la última vez que se vio al doctor Carasa con vida había sido hacia las 15:50 horas del martes 30 de marzo, cuando salía del citado centro sanitario.

Se cree que, poco después, fue secuestrado.

Ramiro recibió un disparo detrás de la oreja izquierda; otro en el hombro izquierdo, con orificio de salida por encima de la fosa supraclavicular, y tres más en parrilla costal izquierda.

Pasadas las doce y cuarto de la noche, una ambulancia de DYA de Guipúzcoa trasladó el cadáver del doctor Carasa hasta el cementerio de la localidad de Urnieta.

Los miembros de este servicio tuvieron que subir hasta una zona elevada al lugar donde, en un camino escondido, se encontraba el cadáver con las manos atadas a la espalda, y después lo bajaron en una camilla hasta la ambulancia.

Dos traumatólogos de la residencia Nuestra Señora de Aránzazu, compañeros del doctor asesinado, se trasladaron hasta el lugar de los hechos y reconocieron el cadáver.

Por otra parte, fuentes policiales que investigaron el asesinato destacaron la eficacia y rapidez de la red informativa con la que contaba la banda terrorista ETA que le permitió, en este caso, decidir y ejecutar el atentado en pocas horas. Ramiro Carasa, según las fuentes citadas, había abandonado su domicilio de San Sebastián hacía un par de semanas para someterse a una operación en una mano en Madrid.

Llegó a la capital guipuzcoana el mismo martes, y pensaba regresar a Madrid al día siguiente, miércoles.

Todo parece indicar que los terroristas que actuaron contra el doctor Carasa poseían una información muy precisa de sus movimientos y lograron secuestrarle en algún punto del trayecto.

Otra información que no hizo sino añadir confusión al atentado fue que el doctor Carasa había sido asesinado por no haber querido atender al etarra Enrique Letona Viteri, herido en el atentado que causó la muerte a dos policías y a la novia de uno de ellos, en el restaurante Rancho Chileno de Sestao el día 22 de marzo.

 

 

Por este asesinato fue condenado en 1986, como autor material

 

   Jesús María Zabarte Arregui, el Carnicero de Mondragón.

 

En 1990 fue condenado

 

   Juan José Iradi Lizarazu

En  concepto de cómplice, por ser la persona que participó en el seguimiento y vigilancia de Ramiro recabando la información necesaria para su secuestro y asesinato. 


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