Categoría: NO OLVIDE MOS
ASESINADOS POR ETA
28 marzo 1982
44º aniversario
Fallece
PEDRO CONRADO MARTÍNEZ CASTÑOS
A causa de las heridas sufridas en el atentado
del 24 junio 1981
en Tolosa, en el que ETA asesinó también a
Juan Manuel Martínez Castaños (hermano de Pedro)
y a
Ignacio Ibarguchi Erostarbe
Que murieron en el acto.
ETA confundió a los tres jóvenes, agentes comerciales, con policías de
paisano.
Ibarguchi era
militante del PNV
Pedro Conrado del PCE-EPK.
Los tres
jóvenes eran vizcaínos y trabajaban como vendedores a domicilio de libros,
discos y material para el aprendizaje del euskera.
Cuando
pasaban por Tolosa, solían comer en el restaurante Beti Alai.
El 24 de junio de
1981, en torno a las 16:30
horas, y tras comer en el citado restaurante, los tres vendedores se disponían
a entrar en su coche cuando miembros del grupo Goierri de ETA, armados con
metralletas, los acribillaron a tiros.
Ignacio y
Juan Manuel murieron en el acto, mientras que Pedro quedó
gravemente herido.
Fue
trasladado al Hospital de Nuestra Señora de Aránzazu de San Sebastián y
falleció nueve meses después, el 28 de marzo de 1982.
Incluso Santiago Brouard, por entonces presidente de HASI y
miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna, señaló que el asesinato de
Ignacio, Juan Manuel y Pedro era "una maniobra destinada a desprestigiar a ETA y, de paso, a la izquierda radical que apoya la alternativa
KAS".
Las investigaciones posteriores determinaron que la banda terrorista
fue la autora del atentado.
Por el mismo sólo ha sido condenado en 1986, como cómplice, el policía
municipal de Tolosa Juan Antonio Rezola San Vicente, por albergar a los terroristas
conociendo sus intenciones.
Rezola San Vicente
Fue detenido en noviembre de 1984 como colaborador
del grupo Goierri Costa de ETA que dirigía José Antonio López Ruiz, alias Kubati.
Se da la circunstancia de que, cuando obtuvo el tercer grado en 1990,
habiendo cumplido sólo 6 años en prisión, Rezola fue nuevamente contratado,
esta vez como peón, por el Ayuntamiento de Tolosa, entonces en manos de Eusko
Alkartasuna.
Algunas informaciones también atribuyen a Juan Antonio Rezola el haber
pasado la información, errónea de nuevo, que acabó con la vida
de Patricia Llanillo Borbolla, mujer de un detective privado de Tolosa, el 12 de febrero de 1983.
Pedro Conrado Martínez Castaños, de 31 años, estaba casado y tenía un hijo de 6 años. Militaba en el Partido Comunista de Euskadi desde
cinco años antes de su muerte.
El PCE-EPK
anunció, en una decisión sin precedentes, que sus abogados se personarían en el
sumario sobre el atentado para ejercer la acción popular contra sus autores.
Poco antes de las
22:00 del
28 marzo 1984
42º ANIVERSARIO
ETA
asesinaba por la espalda, de dos tiros en la cabeza, en Vizcaya-PAÍS VASCO-ESPAÑA, al
policía municipal de Elorrio
JOSÉ NARANJO MARTÍN.
Iba
desarmado, como todos los municipales de la localidad, y sólo llevaba una bolsa
con algo de comida.
El
atentado se produjo en la calle de San Pío X de la localidad vizcaína, cuando
el agente se dirigía desde su casa, en la calle Hospital número 22, hacia el
cuartelillo de la Policía Municipal en el Ayuntamiento de Elorrio, para
incorporarse al turno de noche.
Dos
terroristas, que viajaban a bordo de un vehículo Chrysler 150 de color blanco,
descendieron del mismo y efectuaron dos disparos con una pistola automática,
hiriendo mortalmente por la espalda a José.
El policía
municipal murió prácticamente en al acto alcanzado por varios balazos en puntos
vitales de su cuerpo, como el tórax y la cabeza.
Los
asesinos se dieron a la fuga en el vehículo que habían robado una hora antes en
Durango, tras dejar a su propietario atado en un monte.
Vecinos y
compañeros de la víctima indicaron que José Naranjo, del que se desconocía
cualquier afinidad política concreta, no había manifestado nunca haber recibido
amenazas.
Lo mismo
afirmó su viuda, Consolación Fernández.
ETA
reivindicó el atentado acusándolo de ser "confidente y agente colaborador
de las Fuerzas de Orden Público".
El comunicado
llega al delirio cuando acusan a José de realizar esa función de confidente ya
durante el franquismo, e incluso antes de ser policía municipal, cuando
trabajaba como conserje de escuela y trataba a guardias civiles a los cuales su
mujer les hacía la comida.