sábado, 9 de mayo de 2026

CHULEIA DE CERDO A LA MILANESA

 


Categoría: PLATO

CARNE-chuletas

 

COMENSALES: 4   PRECIO: económico

 

INGREDIENTES

 

Chuletas de cerdo              4

Limón                              1 zumo

Huevos              2

Pan  rallado

Hiervas  finas

Nuez  moscada

Salsa de tomate

Aceite de oliva

 

 

GUARNICIÓN

 

Patatas fritas

 

 

 

ELABORACIÓN

 

Se ponen en maceración las chuletas de cerdo durante un par de horas aproximadamente, en zumo de limón, sal, hierbas finas y nuez moscada.

 

Al finalizar el tiempo de maceración rebozamos las chuletas en huevo, pan rallado, huevo y las freímos.

 

Se aconseja para una buena degustación servirlas con patatas y cubrirlas con una salsa de tomate

 


9 MAYO

 




Categoría: NO OLVIDEMOS

 

A las 06:00  del

9  mayo 1978

48º aniversario

 

Guardia  civil 



MANUEL LÓPEZ GONZÁLEZ



 

Acompañado  de otros tres compañeros, entre ellos su hermano Francisco, resultó herido de gravedad en un atentado perpetrado por miembros de la banda terrorista ETA en Pamplona-NAVARRA-ESPAÑA

Regresaban de realizar un servicio en la estación de Renfe en la capital navarra y se dirigían en un vehículo oficial hacia la Comandancia del Instituto Armado.

Cuando se encontraban cerca de los Jardines de la Taconera explotó una bomba depositada junto a una farola que fue activada a distancia.

La explosión arrancó de cuajo la farola y levantó varios metros de bordillo de la acera.

La carga -unos 5 kilos de Goma 2- destrozó materialmente el Land Rover de la Guardia Civil, afectando principalmente la parte delantera y lateral.

HERIDOS

Juan Díez Resano 

Agustín Hernández Martín

Francisco López González

Fueron atendidos por otros cinco guardias civiles fuera de servicio que, en el momento del atentado, se encontraban por la zona en otro automóvil.

Ellos mismos trasladaron a Manuel al Hospital Provincial.

La metralla le había alcanzado la artería aorta y se encontraba en estado muy grave.

A pesar de los esfuerzos de los médicos, falleció pocas horas después.

Su capilla ardiente se instaló en el cuartel de la Guardia Civil de Pamplona. ETA reivindicó el atentado manifestando "su firme decisión de poner todos los medios militares a su alcance, para evitar que el pueblo trabajador vasco se vea imposibilitado a acceder a la verdadera democracia política".

 

AUNQUE A DÍA DE HOY NO HA SIDO JUZGADO NI CONDENADO NINGÚN ASESINO DE LA BANDA TERRORISTA ETA POR ESTE ATENTADO

 

El 10 de mayo se ofició un funeral en la Iglesia de los Paules de Pamplona, al que asistieron el subdirector general de la Guardia Civil, el capitán general, gobernadores civil y militar y otras autoridades.

Durante los enfrentamientos fue reconocido por radicales de izquierda 

Juan Eseverri Chavarri, subteniente de la Guardia Civil, que iba de paisano.

Fue literalmente cosido a puñaladas y pateado en la calle Chapitela.

Recibió más de diez puñaladas en tórax, cuello y mano y falleció el 17 de mayo.

HERIDO

      José Martín

La noche de ese mismo 9 de mayo de 1978 la banda terrorista ETA ametralló un Land Rover de la Guardia Civil que prestaba servicio de protección al acuartelamiento de Intxaurrondo en San Sebastián.

El vehículo, con cuatro agentes en su interior, realizaba una patrulla por los alrededores de las dependencias de la Guardia Civil.

Al pasar por las cercanías del cementerio de Polloe, el Land Rover fue ametrallado por dos terroristas que dispararon desde una tapia de unos tres metros de altura que se encuentra junto a la carretera.

Como consecuencia del tiroteo resultaron gravemente heridos el conductor del vehículo, 

GUARDIA CIVIL



JUAN MARCOS GONZÁLEZ

Que  fallecería poco después de ingresar en un centro sanitario

Miguel Ángel Íñigo Blanco, que lo haría 6 días después, el 15 de mayo.

Los etarras huyeron a través del cementerio hacia la parte trasera, de fácil acceso a la autopista, desde donde emprendieron la huida en un vehículo que les esperaba.

HERIDOS

      Juan Jiménez Bermúdez

      José Amado Juan

En 1982 fueron condenados por este atentado los miembros del grupo Xenki de ETA

  Antonio García del Molino

  Ignacio Apilañez Olalde

A  50 años de cárcel cada uno.

En la sentencia se establece que ambos estuvieron vigilando durante veinte días el recorrido de un Land Rover de la Guardia Civil.

El 9 de mayo se ocultaron junto a la tapia del cementerio de Polloe en torno a las 23:00 horas de la noche.

Cuando vieron que pasaba el vehículo con los cuatro agentes, los etarras abrieron fuego disparando varias ráfagas.

 

A las 21:00 del

9  mayo  1980

46º aniversario

 

ETA asesinaba en Santurce-Vizcaya-país vasco-españa, al

policía nacional 



ANTONIO MORENO NÚÑEZ

Antonio se dirigía a su domicilio en Bilbao tras terminar su jornada laborar en la comisaría de Santurce.

Circulaba por la calle Cervantes y, al llegar a la altura de la plaza de Vázquez de Mella y detener el vehículo, tres encapuchados que viajaban en otro coche lo acribillaron a balazos.

Antonio fue alcanzado por cinco impactos, uno de ellos en la cabeza.

Su coche presentaba varios impactos de bala.

Los disparos fueron escuchados por los miembros de una patrulla policial que se encontraba cerca.

Cuando llegaron, no pudieron hacer nada por su vida.

Los tres terroristas se dieron a la fuga en un vehículo que había sido sustraído a punta de pistola en el barrio de Repelega de la localidad vizcaína de Portugalete.

El cadáver del policía nacional fue trasladado al depósito del Hospital Civil de Bilbao, y la capilla ardiente se instaló en el cuartel de la Policía Nacional de Basauri.

El funeral se celebró al día siguiente con la presencia del delegado especial del Gobierno en el País vasco, general Sáenz de Santamaría, y los gobernadores civil y militar de Vizcaya.

Concluido el acto religioso, el féretro fue llevado a hombros por varios compañeros de la víctima hasta el furgón fúnebre, que partió con destino al aeropuerto de Sondica para su posterior traslado, por vía aérea, hasta Málaga.

De ahí, fue conducido por carretera a Gaucín, donde recibió sepultura.

 

9 mayo  1991

35º ANIVERSARIO

 

9 horas antes de que diera comienzo la campaña electoral de las elecciones autonómicas y municipales del 27 de mayo, ETA asesinaba en Ortuella-Vizcaya-PAÍS VASCO-ESPAÑA, al

guardia civil 


FRANCISCO ÁLVAREZ GÓMEZ 

Mediante  la colocación de una bomba-lapa en los bajos de su vehículo.

Solía ir con su cuadrilla de amigos a un bar próximo a la estación de Renfe.

Aquel jueves, al salir del bar y subirse a su coche, se activó el mecanismo de la bomba lapa.

Eran las 15:00 horas.

La violenta explosión arrancó de cuajo el techo del vehículo y lanzó el cuerpo del agente hacia las vías del ferrocarril, a varios metros de distancia de su coche.

Vecinos del pueblo y un concejal socialista se enfrentaron a voluntarios de la Cruz Roja ante su negativa inicial a mover al herido, alegando que necesitaban el dictamen de un médico.

En 1994 la Audiencia Nacional absolvió por falta de pruebas al miembro de la banda terrorista ETA

 

  Jesús María Mendinueta Flores.

 

El etarra reconoció ser miembro del grupo Vizcaya de ETA, pero negó su participación en el asesinato del agente Álvarez Gómez.

 

En las fichas policiales de las Fuerzas de Seguridad del Estado figura que el etarra que presuntamente colocó la bomba-lapa fue Juan Carlos Iglesias Chouzas, alias Gadafi. Para ello contó con la información aportada por el etarra Juan María San Pedro Blanco, alias Jon,  detenido el 6 de junio de 1991 cuando se disponía a colocar otra bomba lapa en el vehículo de un policía.

 

Cuatro años después, vencido el período máximo de prisión provisional, fue puesto en libertad y se dio inmediatamente a la fuga.

 

Fue detenido de nuevo, esta vez en Francia, en marzo de 1999.

 

En 2004 fue extraditado a España.

 

Dos días después del asesinato en Pamplona del concejal de UPN Tomás Caballero, el 8 de mayo de 1998, un etarra disparaba en la cabeza al

 

subteniente retirado de la guardia civil 

 

ALFONSO PARADA ULLOA

 

 

Trasladado por una UVI móvil al Hospital Txagorritxu murió la madrugada del día siguiente, 9 de mayo.

 

El disparo entró por su sien izquierda y salió por la derecha y, aunque en un primer momento los equipos de urgencias del hospital vitoriano barajaron la posibilidad de una intervención quirúrgica, finalmente la descartaron dada la gravedad de la herida.

 

Alfonso Parada fue tiroteado a escasos metros de su domicilio por un individuo joven que le disparó a la cabeza a corta distancia. Eran aproximadamente las dos de la tarde.

El atentado se produjo en la calle de las Juntas Generales, donde vivía la familia Parada Ulloa, y a menos de cien metros de la comisaría de la Ertzaintza.

El dueño de una tienda situada a escasos metros del lugar del atentado avisó por el portero automático a la familia del herido.

Su hijo bajó de inmediato y se mantuvo agachado junto al cuerpo de su padre hasta la llegada de la UVI móvil que le trasladó al hospital.

El nieto de la víctima, que se encontraba jugando cerca del lugar del atentado, también presenció la imagen de su abuelo herido y tirado en la calle.

El niño iba a hacer la primera comunión el fin de semana siguiente.

La capilla ardiente por el subteniente asesinado se instaló al mediodía del 9 de mayo en la Subdelegación del Gobierno.

En ella permaneció unos minutos el presidente del Gobierno, José María Aznar, que había acudido a Vitoria para arropar a Carlos Iturgaiz en su presentación como candidato del PP a lehendakari.

Acompañaban a Aznar los ministros de Trabajo, Javier Arenas; Interior, Jaime Mayor, y Agricultura, Loyola de Palacio, además de varios altos cargos.

El pleno que celebró el Ayuntamiento de Vitoria por la mañana para convocar la manifestación y decretar el duelo oficial tuvo momentos tensos.

El llamamiento efectuado por la mañana por el Ayuntamiento de la ciudad encontró la respuesta masiva de los ciudadanos.

Para unas la clase política sale, se manifiesta y arropa a la familia o a la víctima, y en otros casos apenas reciben el apoyo obligatorio por parte de los dirigentes de este país", afirmó.

En 2002 la Audiencia Nacional condenó a

   José María Novoa

   Igor Martínez de Osaba Arregui

   Alicia Sáez de la Cuesta

A  29 años de prisión como autores materiales del asesinato de Alfonso Parada.

El autor del disparo mortal fue Igor Martínez de Osaba, mientras Alicia Sáez de la Cuesta le cubrió en la acción.

   José María Novoa les esperaba en un coche para emprender la huida.

Alicia Sáez de la Cuesta fue también condenada por el intento de asesinato del entonces presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga Iribarne.

Ella y la etarra Nerea Garaizar San Martín tenían previsto realizar el atentado mediante la utilización de un coche-bomba.

Su detención a finales de marzo de 2001 impidió que el mismo se llevase a cabo.

viernes, 8 de mayo de 2026

PISTO

 



Categoría: PLATO

HORTALIZA-verduras

 

COMENSALES: 4

PRECIO: económico

 

INGREDIENTES

Tomate        300 gr

Berenjena       1

Calabacín             1

Cebolla            1

Pimiento rojo       1

Pimiento verde          2

Ajo              2 dientes

Sal

Aceite de oliva

 

ELABORACIÓN

Lavar, secar, limpiar  pimientos

Asar pimiento rojo

Freír pimientos verdes

Cortamos

Pelar y cortar ajo

Pelar y limpiar cebolla

En  una cazuela con aceite pondremos ajo y cebolla, sofreimos

Lavar, pelar, limpiar, cortar

Berenjena y calabacín

Se añade a la cazuela

Se lava y se escalda unos minutos, tomate

Pelamos y picamos

Se añade a la cazuela

Estará en la cazuela 20 minutos, rehogamos para que no se pegue


8 MAYO

 




Categoría: NO OLVIDEMOS

 

8  mayo  1980

46º ANIVERSARIO

 

ETA asesina en Pasajes de San Juan-GUIPÚZCOA-PAÓS VASCO-ESPAÑA, a

 

Excomandante  de artillería y secretario de la Delegación Provincial de Deportes de Guipúzcoa.





JOSÉ ESPINOSA VISCARRET



Los autores del atentado, cuatro etarras que iban en un taxi robado, interceptaron el automóvil en el que viajaba José Espinosa cuando salía de su trabajo como jefe de compras en Astilleros Luzuriaga, en Pasajes de San Juan.

Eran aproximadamente las 14:30 horas.

Espinosa iba con otro amigo, en el coche de este último, y regresaban a San Sebastián.

Al llegar a una bifurcación, el vehículo se detuvo para incorporarse a la carretera de Rentería.

En ese momento un taxi se cruzó delante del mismo, obligándoles a detenerse.

Inmediatamente, tres etarras descendieron del mismo y, tras obligar al amigo a que se apease, ametrallaron a José María, que ocupaba el asiento del pasajero.

El parabrisas del automóvil quedó destrozado y José Espinosa recibió numerosos impactos de bala que afectaron órganos vitales, provocándole la muerte instantánea.

En el lugar de los hechos la Policía recogió numerosos casquillos de bala, del calibre 9 milímetros parabellum, marcas FN y Geco.

El cadáver del excomandante permaneció en el automóvil de su amigo, desangrado, hasta que el juez ordenó su levantamiento sobre las cuatro de la tarde.

Los miembros del comando se dieron a la fuga en el taxi en dirección a Rentería.

El vehículo fue localizado por la Policía en la calle Izquieta de esta localidad guipuzcoana, dos horas después del atentado.

El taxi había sido robado a su propietario a punta de pistola una hora antes, y el taxista fue abandonado, atado y amordazado, en el monte Jaizquibel.

 

8 de mayo 1989

37º ANiversario

 

ETA asesinó en Alcalá de Henares-Madrid-ESPAÑA, a los

 

policías nacionales 



JOSÉ ANTONIO MONTES GILA



JUAN ANTONIO GARCÍA ANDRÉS

E  hirió a otros dos en un atentado en dos fases.

Previamente habían ametrallado al funcionario de prisiones

 

HERIDO

      José Luis López Montenegro

 

En torno a las 22:10 horas tres etarras se apostaron en la carretera comarcal que lleva a la prisión de Alcalá-Meco con el objetivo de asesinar a un funcionario de prisiones.

Cuando vieron que se aproximaba el vehículo conducido por José Luis López Montenegro, los etarras abrieron fuego contra él.

Alcanzado en la espalda por dos proyectiles, José Luis pudo apearse del coche y huir a pie campo a través para salvar la vida.

A continuación, los etarras colocaron una carga explosiva en el vehículo del funcionario de prisiones, compuesta por quince kilos de amonal.

Unos minutos más tarde, un microbús con una docena de agentes y dos vehículos particulares, ocupados también por policías nacionales de paisano, pasaron por la carretera donde estaba el coche de López Montenegro, con las luces encendidas y una puerta abierta.

Uno de los vehículos policiales trasladó al herido y el otro se acercó a inspeccionar el interior del coche del funcionario.

Cuando los policías se acercaban al mismo, la carga explotó y ocasionó la muerte en el acto de José Antonio Montes y Juan Antonio García.

 

HERIDOS

      Pedro Fuentes Fuentes

      Gabriel Sánchez Rico

 

Ambos, tras la primera inspección ocular, se dirigieron a su propio coche para informar de los hechos y eso les salvó la vida, porque en ese momento el automóvil explotó.

Al parecer, los terroristas no tenían definida a qué víctima querian asesinar.

Tan sólo pretendían que fuera un funcionario de prisiones y que viajara solo.

El único dato con el que contaban los etarras era la hora de cambio de turno entre los funcionarios, una información que incluso podía haber sido dada por uno de los presos etarras de Alcalá Meco.

Además, el funcionario de prisiones contra el que se atentó, José Luis López Montenegro, no estaba adscrito a la cárcel de Alcalá-Meco propiamente dicha, sino al recinto de jóvenes donde no hay ningún preso etarra.

La ficha de salida del trabajo de López Montenegro marcaba las 22:09 horas.

Dos minutos antes, otro funcionario de la cárcel fichaba también su salida.

Se dirigió al cruce de la carretera y reconoció por el retrovisor a López Montenegro.

Observó también a la derecha del cruce de la carretera de Alcalá de Henares un coche al que no prestó atención y siguió su camino a casa.

Este funcionario se libró porque José Luis iba demasiado cerca de él.

 

Al día siguiente se instaló la capilla ardiente por los dos policías asesinados en la sede de la Policía en Canillas.

Al funeral asistieron el ministro de Interior, José Luis Corcuera, y el de Justicia, Enrique Múgica.

 

Distintas fuentes sindicales confirmaron que los presos etarras en Alcalá-Meco celebraron por todo lo alto el asesinato de José Antonio y Juan Antonio.

Fue un auténtico escándalo.

 

En 1992 la Audiencia Nacional condenó a

  Henri Parot a 105 años de prisión por el atentado que costó la vida a los dos agentes de policía