viernes, 30 de octubre de 2026

TARTA DE QUESO CALIENTE

 




Categoría: POSTRE

TARTA

 

 

INGREDIENTES

 

Quesitos                       8

Yogur natural                1

Nata liquida            200 cc

Huevos        5

Medida del yogur de:

 

   Leche

   Azúcar

   Harina

 

ACOMPAÑAR DE :

 

   Mermelada de naranja

 

 

UTENSILIOS

 

Bol

Barrilla

 

 

ELABORACIÓN

 

Encendemos  el horno al máximo

 

En  un bol ponemos los quesitos y los cortamos

 

Añadimos  el yogurt, nata y leche, y mezclamos

 

Añadimos  harina y batimos

 

Añadimos  azúcar y batimos

 

Añadimos  los huevos de uno en uno y batimos

 

En  un molde cubierto de papel aluminio y mantequilla, añadimos la mezcla

 

Se lleva  al horno 180º, 60 minutos

 

30 minutos por abajo y 30 minutos por arriba


30 OCTUBRE

 





 

Categoría: NO DEBEMOS OLVIDAR

ASESINADOS POR ETA

 

A las 9:10 del

30 de octubre de 2000

26º ANIVERSARIO

 

ETA asesinaba en Madrid-ESPAÑA, mediante un coche-bomba,

Al  policía nacional 

JESÚS ESCUDERO GARCÍA

 

Al  magistrado del Tribunal Supremo 

JOSÉ FRANCISCO DE QUEROL Y LOMBARDERO

 

 Al  chófer de éste

ARMANDO MEDINA SÁNCHEZ

Herido

Hiriendo  de gravedad al conductor de autobús 

Jesús Sánchez Martínez, que fallecería finalmente el 8 de noviembre, nueve días más tarde.

 

El atentado tenía como objetivo fundamental acabar con la vida del magistrado de la Sala Quinta de lo Militar del Tribunal Supremo, el general togado José Francisco de Querol y Lombardero, así como de aquellas personas que lo acompañaran en el coche oficial, como su chófer y el escolta que viajaba a su lado para protegerle.

Para llevar a cabo la acción, los terroristas del grupo Madrid de ETA prepararon un coche-bomba con cerca de 40 kilos de dinamita y grandes cantidades de metralla y lo hicieron estallar a las 9:10 de la mañana al paso del vehículo en el que viajaban el magistrado, su escolta y el chófer

El coche-bomba, un coche robado como siempre, en el barrio de Fuencarral el 17 de agosto, estaba aparcado en la avenida Badajoz, en el cruce de ésta con la calle Torrelaguna, cerca de una parada de autobús y de una sucursal bancaria, en el barrio de La Concepción.

Los terroristas accionaron la bomba mediante un mando a distancia en el momento en que el coche en el que viajaban las víctimas, un Renault Megane que carecía tanto de blindaje como de inhibidores de frecuencia, se situó a la altura del coche robado.

El automóvil en el que viajaban José Francisco de Querol y Jesús Escudero, conducido por Armando Medina, quedaría convertido en un amasijo de hierros, completamente destrozado, después de volar literalmente por encima del autobús municipal.

En el instante mismo de la explosión, el autobús municipal, en el que sólo viajaban seis pasajeros, se acababa de interponer entre el coche-bomba y los peatones, absorbiendo la mayor parte de la onda expansiva y convirtiéndose en un aterrador escenario del que los supervivientes trataban de huir por los huecos de las ventanillas.

Los heridos más graves, entre los que se encontraban una mujer embarazada y una niña de 11 años con fractura total de la tibia, fueron trasladados a centros hospitalarios cercanos, mientras que el resto fue atendido en el mismo lugar del atentado por los sanitarios del SAMUR, que tuvieron que improvisar un hospital de campaña ante la gran cantidad de heridos.

Respecto al modus operandi empleado contra el vehículo oficial del general De Querol, fuentes de la lucha antiterrorista manifestaron que posiblemente los terroristas accionaron la bomba desde una zona alta de la calle Torrelaguna, desde donde, además, había fácil acceso a la M-30 y a una estación de metro, que habría facilitado la huida de los asesinos.

 

En noviembre de 2001 la Policía detenía a Ana Belén Egües, alias Dolores, responsable máxima del grupo Madrid de ETA en esas fechas. Ana Belén Egües, que fue durante cinco años como concejal de Herri Batasuna, había participado en todos los atentados cometidos por ETA en Madrid desde enero de 2000 hasta el momento de su detención.

 

Según la propia Egües, la única acción en la que no había actuado fue la colocación de un coche-bomba en el aparcamiento del aeropuerto de Barajas.

 

Ana Belén Egües se encargó de la planificación y la dirección del atentado que le costó la vida al policía Jesús Escudero, al chófer Armando Medina, al magistrado José Francisco de Querol y, días más tarde, al conductor de autobús Jesús Sánchez. Egües fue detenida junto con el también etarra Aitor García Aliaga en noviembre de 2001 después de que, días antes, cometieran un atentado con coche-bomba. La detención fue posible gracias a un ciudadano anónimo que los siguió durante quince minutos y dio aviso a la Policía.

 

El Ministerio Fiscal solicitaba para Ana Belén Egües prisión incondicional por diez delitos de asesinato consumado, tres delitos de asesinato en grado de tentativa y siete de conspiración para el asesinato, así como pertenencia a banda armada, depósito de armas y de explosivos, falsificación de documento oficial y sustracción de vehículos.

 

 

En octubre de 2005 la Audiencia Nacional condenaba a

 

Ana Belén Egües Gurruchaga y a Aitor García Aliaga a 1042 años de cárcel, estimando que la petición de la Fiscalía de los siete delitos de conspiración para el asesinato no era procedente, debido a que el grupo Madrid contaba con numerosos miembros que podrían haber recabado la información necesaria para cometer algunos de los atentados llevados a cabo por la banda, no estando probado que esta labor hubiese corrido a cargo de Egües y García Aliaga.

 

La sentencia sí consideraba probado que ETA había utilizado la tregua de 1998 para rearmarse y reorganizar sus grupos operativos.

 

En junio de 2006, la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) solicitaba al juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska la reapertura del caso del asesinato del general De Querol.

En las declaraciones iniciales de Ana Belén Egües, ésta había testificado que los etarras Gorka Palacios Aldai y Juan Luis Rubenach Roig habían participado directamente en la comisión del atentado y les había reconocido en fotografías.

El segundo era responsable de "logística operativa" de la banda.

Sin embargo, en su declaración judicial Egües desmintió dichas acusaciones, alegando haber sido golpeada durante el primer día de su detención.

La terrorista se negó a declarar ante Grande-Marlaska, quien dirigió una comisión rogatoria a las autoridades francesas para poder interrogar a Rubenach y Palacios por el atentado cometido contra De Querol.

Éstos habían sido detenidos en Pau (Francia) en diciembre de 2003.

La exconcejal batasuna Ana Belén Egües, con uno de los historiales más sangrientos de la banda terrorista ETA, actúa desde 2006 como portavoz de los presos etarras, permitiéndose hablar de amnistías y condiciones para el diálogo, cuando hace tan sólo tres años, en julio de 2008, se jactaba ante los jueces de que haber colaborado con el grupo de ETA al que pertenecía Iñaki de Juana Chaos había sido "un honor" para ella.

Por otra parte, en abril de 2003 la Audiencia Nacional condenaba a

Nueve años y medio de cárcel a

   Nerea Garro

   Ainara Esteranz

Acusadas  de formar parte del grupo Madrid y de haberse desplazado en octubre de 2000 a la capital para recabar datos sobre objetivos de ETA, semanas antes del atentado contra De Querol.

En junio de 2007 la Policía Montada de Canadá detenía en Quebec a Iván Apaolaza Sancho, acusado de formar parte del grupo Buro Ahuste –junto con la propia Ana Belén Egües, Gorka Palacios y Javier Abaunza– en las fechas en las que se produjo el atentado contra el magistrado José Francisco de Querol.

El 17 de octubre de 2011 comenzaba el juicio contra varios de esos miembros del grupo Buro Ahuste, acusados de numerosos crímenes cometidos tras el final de la tregua-trampa de 1998.

Entre éstos estaban Juan Antonio Olarra Guridi, Oier Goitia Abadía y los ya citados Ivan Apaolaza Sancho y Gorka Palacios Aldai.

La Fiscalía ha pedido 1015 años de prisión para Olarra Guridi, 55 para Iván Apaolaza, 45 para Gorka Palacios y 20 para Goitia Guridi.


jueves, 29 de octubre de 2026

VERDURAS EN PAPILLOT

 

Categoría: PLATO

 

HORTALIZA

 

 

 

COMENSALES: 4

 

PRECIO: económico

             

 

VERDURAS EN PAPILLOT

 

INGREDIENTES

 

Calabacín  1

Patatas  2

Zanahoria  2

Coliflor  12 ramilletes

Espárragos verdes  8

Judías verdes  200 gr.

Aceite de oliva

 

 

ELABORACIÓN

 

Encendemos el horno

 

Pelamos y cortamos en rodajas finas las patatas

 

Limpiamos  calabacín y cortamos en rodajas finas

 

Cortamos  zanahorias en bastones

 

Judías verdes cortamos en rombos

 

Retiramos la parte de bajo de los espárragos y cortamos a lo largo por la mitad

 

Cortamos 4 trozos de papel de aluminio, y en cada trozo ponemos un chorrito de aceite y añadimos rodajas de patatas,

calabacín, después ramilletes de coliflor y bastones de zanahorias, y a continuación judías verdes y espárragos

 

Añadimos  otro chorrito de aceite

 

Cerramos el papel herméticamente, se pone al horno 225º, 15 minutos

 

Se sirve en cada plato cada paquete y se abre en la mesa

29 OCTUBRE

 


Categoría: NO DEBEMOS OLVIDARR

 

ASESINADOS POR ETA

 

 

 

 

A las 19:30 del

 

29 de octubre de 1974

 

52º ANIVERSARIO

 

 

El  etarra Ignacio Iparraguirre A seguinolaza, alias Iporra, asesinaba en San Sebastián-PAÍS VASCO-ESPAÑA, al

 

Sargento de la Guardia Civil 

 

JERÓNIMO VERA GARCÍA

 

 

 

 

 

Cuando, acompañado del agente Tránsito Jubete Rojas, procedían a identificarlo por resultarles sospechoso.

 

Tanto el sargento Vera García como el agente que le acompañaba participaban en una investigación conjunta de la Guardia Civil y la Policía sobre las actividades de miembros de la banda terrorista ETA, mes y medio después de que la banda hubiese cometido su primera masacre en la cafetería Rolando de la calle Correo de Madrid.

 

De resultas de esas investigaciones la Guardia Civil tenía información de que un miembro de la banda terrorista se encontraba en el barrio de Trincherpe, colindante con el municipio de Pasajes.

 

Hacia las 19:30 horas ambos se trasladaron a dicho barrio a fin de comprobar la veracidad de la información y vieron a un individuo, que les resultó sospechoso por su actitud y muestras de nerviosismo, en la calle que desemboca en el puerto de Pasajes.

 

Decidieron someterlo a vigilancia pero, al comprobar que se alejaba de la zona, le dieron el alto y le pidieron que se identificase.

 

En ese momento Iparraguirre Aseguinolaza sacó una pistola y disparó contra el sargento Vera, que resultó herido en el pecho.

 

Pese a ello, los dos guardias civiles respondieron al ataque disparando contra el etarra, al que también hirieron.

 

El sargento Vera García paró un coche particular y pidió que le llevasen al Hospital Militar, donde falleció dos horas y media después.

El terrorista fue también trasladado en un coche particular a otro hospital, falleciendo a las 22:30 horas.

El etarra estaba huido en Francia desde diciembre de 1973.

 

Hacia las 23:30 del

29 de octubre de 1978

48º ANIVERSARIO

 

ETA asesinaba en la localidad guipuzcoana de Urnieta-GUIPÚZCOA-PAÍS VASCO-ESPAÑA, a 

 

 

Miembro  destacado de la Gestora pro Amnistía de Andoain.

IGNACIO OLAIZ MICHELENA

 

 

Su cuerpo fue encontrado por la Guardia Civil a las cinco de la madrugada del 30 de octubre en el interior de su coche abandonado en la cantera San José, en el término municipal de Urnieta.

Ignacio Olaiz había estado hasta las diez y media de la noche con unos amigos en San Sebastián, de los que se despidió para dirigirse a su domicilio en Andoain, al que nunca llegó.

Hacia las 23:30 la Guardia Civil fue alertada por el guarda del almacén de maderas Lasa y Lecumberri próximo al lugar en el que apareció el cadáver.

El guarda había escuchado dos series de disparos y llamó por teléfono al cuartel de Andoain.

Varios agentes de la Guardia Civil se dirigieron al lugar, pero la intensa niebla impidió encontrar el cuerpo de Olaiz Michelena, por lo que se tuvo que reanudar la búsqueda a primera hora de la mañana.

En los primeros momentos nadie dudó de que el asesinato había sido obra de algún grupo de extrema derecha, dado que Ignacio era un miembro destacado de la Gestora pro Amnistía de su localidad.

En ese comunicado ampliatorio, ETA militar aseguraba que conocía la identidad de muchas personas que trataban de infiltrarse en la banda y que correrían la misma suerte que Olaiz Michelena si persistían en sus intentos de infiltración.

De hecho, el asesinato de Olaiz llevaba preparándose desde el verano, cuando la cúpula de ETA dio órdenes a un grupo de la banda de que investigasen sus hábitos y costumbres para atentar contra él.

En dos ocasiones fallaron los intentos de asesinarlo.

Decidieron seguirlo hasta las inmediaciones de su domicilio, situado enfrente del cuartel de la Guardia Civil, y, cuando se disponía a aparcar su vehículo, fue abordado por varias personas armadas que se introdujeron en el mismo y lo obligaron a dirigirse hasta la cantera de Urnieta, donde lo asesinaron.

En el lugar de los hechos se recogieron diez casquillos de bala del calibre 9 milímetros parabellum, marca Geco.

El automóvil propiedad de la víctima presentaba también dos impactos de bala, que se habían disparado desde dentro hacia fuera.

El escepticismo con el que se recibió la información dio paso al desconcierto más absoluto cuando se pudo confirmar la responsabilidad de ETA, y a una psicosis de temor en el entorno de la banda ya que, de ser cierta la acusación de los milis, la Policía podría contar en esos momentos con una información de primera mano de personas próximas a sectores radicalizados de la izquierda proetarra.

La reacción espontánea de uno de los miembros de la Gestora pro Amnistía de Andoain, precisamente la última persona que vio con vida a Ignacio Olaiz, fue la de una dura crítica a ETA militar nada más conocer la reivindicación. "ETA militar tendrá que justificar bien esto, porque Iñaki Olaiz no podía ser un chivato.

Era una de las personas que más trabajaban en la gestora. ETA se equivocó una vez y se le perdonó, pero como se haya equivocado otra vez ya veremos lo que pasa".

En febrero de 1982 la Audiencia Nacional condenó a

   José Luis Martín Elustondo, miembro del grupo Gamboa de ETA, a 27 años de reclusión mayor por el asesinato de Ignacio Olaiz.

Por la misma sentencia fue condenado a 6 años de prisión menor    

   Joaquín Zubillaga Artola, como cooperador necesario por encubrimiento.

El mismo año, en diciembre, fue condenado también a 6 años de prisión menor

   José Ignacio Goicoechea Arandia como cómplice. Su abogado era Miguel Castell.

Los tres fueron detenidos el 30 de marzo de 1981 junto a María Pilar Lazkano Otegui.

 

 

A las 23:00  del

 

29 de octubre de 1980

 

46º ANIVERSARIO

 

 

 

ETA cumplía las amenazas que los Comandos Autónomos Anticapitalistas habían hecho en el comunicado de reivindicación del asesinato seis días antes de Juan Manuel García Cordero, delegado de Telefónica en Guipúzcoa, asesinando en San Sebastián a 

 

JUAN CARLOS FERNÁNDEZ AZPIAZU

 

 

 

Que  trabajaba como encargado de la sección de publicidad de las páginas amarillas de la empresa Citesa, una filial de Telefónica, además de ser copropietario del Bar Kopos en la capital donostiarra.

 

Esa noche Juan Carlos se encontraba en el bar hablando con uno de sus socios cuando dos encapuchados de la banda entraron en el local y lo tirotearon hasta la muerte.

Seguidamente huyeron a pie hasta el paseo de los Fueros, donde les esperaba otro terrorista.

El asesinato de Juan Carlos Fernández Azpiazu fue cometido por el grupo Txirrita de ETA, parte de cuyos miembros fueron detenidos en enero de 1981.

Los integrantes del Txirrita puestos a disposición judicial eran el religioso capuchino Fernando Arburúa Iparraguirre, responsable del grupo; Manuel Ostolaza Alcocer, Rufino Echeverría Arbelaiz, Luis María de Marcos Olaizola; José Antonio Ochoa de Alaiza Azpiazu, Martín Zabaleta González y Eusebio Arzalluz Tapia.

Estos dos últimos, acusados de pasar información al resto para cometer atentados.

Los etarras se confesaron autores de tres asesinatos, entre ellos el de Juan Carlos Fernández Azpiazu, cometido por Rufino Echeverría Arbelaiz y Juan Manuel Gaztelumendi Iribarren, huido en ese momento

 

Sin embargo, Rufino Echevarria fue absuelto por falta de pruebas en noviembre de 1982.

 

Posteriormente sería detenido en 2002 por orden del juez Garzón, junto a otros diez miembros de Batasuna a los que se acusaba de tener vinculaciones con la banda terrorista, aunque en enero de 2010 quedó desvinculado de la causa de Bateragune "habida cuenta de la inconsistencia de los indicios que existen en su contra" (auto de la Audiencia Nacional de 25 de enero de 2010).

 

 

A las 10:20 del

29 de octubre de 1988

38º ANIVERSARIO

 

ETA asesinaba en Bilbao-PAÍS VASCO-ESPAÑA, al

Policía  nacional 

CRISTÓBAL DÍAZ GARCÍA

 

 

Mientras  hacía guardia en la entrada de la comisaría de Santuchu.

Su turno había terminado, pero un compañero que estaba de guardia le pidió que le relevara en su puesto un momento.

El asesinato lo cometió un francotirador de la banda que disparó un solo tiro a casi doscientos metros de distancia realizado con un fusil provisto de mira telescópica.

El autor de los disparos estaba situado en un descampado separado de la comisaría por la autovía de San Sebastián.

El pistolero de la banda estaba acompañado por otras tres personas, dos hombres y una mujer, que se dieron a la fuga en un coche robado como siempre

 

AUNQUE A DÍA DE HOY NO HA SIDO JUZGADO NI CONDENADO NINGÚN ASESINO DE LA BANDA TERRORISTA ETA POR ESTE ATENTADO