Castilla y León[nota 5][nota 6] es una comunidad autónoma española, referida como «comunidad histórica y
cultural» en su estatuto
de autonomía.[nota 7] Se
constituyó en 1978 como una preautonomía de
once provincias,[13] adquiriendo
en 1983 el estatus de comunidad autónoma con nueve de ellas:
León,
Conforma un
territorio situado en la parte norte de la meseta Central de la península ibérica,
que se corresponde mayoritariamente con la parte española de la cuenca
hidrográfica del Duero. Es la mayor comunidad autónoma de España en
extensión y una de las regiones administrativas más extensas de Europa, con una
superficie de 94 226 km²,[1] y
la sexta más poblada a nivel nacional, con 2 401 221
habitantes en 2025.[2]
Ya desde el
inicio del debate federalista en España en el siglo XIX durante la Primera República hubo
proyectos de autonomía para una región castellana y leonesa, que
incluyese también a las provincias de Santander y Logroño.[14][15] El
mismo proyecto siguió existiendo durante la Segunda República[16][17] y,
finalmente, se llevó a cabo tras la Constitución de
1978, pero sin Santander ni Logroño, que finalmente formaron las
autonomías uniprovinciales de Cantabria y La Rioja,
respectivamente.
Su Estatuto de
Autonomía declara en su preámbulo:
La Comunidad Autónoma de Castilla y León surge de la moderna
unión de los territorios históricos que componían y dieron nombre a las
antiguas coronas de León y de Castilla.
Hace mil cien años se constituyó el Reino de León, del cual se desgajaron en calidad
de reinos a lo largo del siglo xi los
de Castilla y Galicia y, en 1143, el de Portugal. Durante estas dos centurias los
monarcas que ostentaron el gobierno de estas tierras alcanzaron la dignidad
de emperadores,
tal como atestiguan las intitulaciones de Alfonso VI y Alfonso VII.[4]
El Estatuto de
Autonomía define una serie de valores esenciales y símbolos de los habitantes
de Castilla y León, como su patrimonio lingüístico —aludiendo a la lengua castellana y al resto de lenguas
habladas en la comunidad: el leonés y
el gallego— o su
patrimonio histórico, artístico y natural. Entre los símbolos se encuentran el
blasón, la bandera, el pendón, el himno —pese a que no existe—, al tiempo que
el 23 de abril queda definido como Día de Castilla y León,
en conmemoración de la derrota sufrida por los ejércitos comuneros de las Comunidades de
Villa y Tierra castellanas en Villalar durante
la guerra
de las Comunidades, en 1521.
El patrimonio de
Castilla y León incluye: 9 bienes
Patrimonio de la Humanidad,[18] casi
1800 bienes de
interés cultural clasificados, 112 conjuntos
históricos, 400 museos, más de 500 castillos, de los cuales 16 son considerados de
alto valor histórico,[19][20][21] 12 catedrales,
1 concatedral,[22] y
la mayor concentración de arte románico del
mundo. Castilla y León constituye junto a la región italiana de la Lombardía la región del mundo con más
bienes distinguidos con la máxima figura
de protección que otorga la Unesco, con un total de 11 bienes.[23][24]
Asimismo,
los montes de Valsaín y
las sierras de Béjar y Francia,
en el sistema Central,
los valles de Laciana, Omaña y Luna y los Picos de Europa y Los Ancares, en la cordillera Cantábrica,
y la Meseta Ibérica, en
la zona fronteriza con
Portugal, han sido declarados reserva de la biosfera por
la Unesco,[25] que
también reconoce el geoparque de Las Loras, al
norte de la comunidad. Además, Castilla y León está fuertemente relacionada con
tres de los registros del Programa Memoria
del Mundo de la Unesco como son los Decreta de las Cortes de León de 1188, curia regia considerada
cuna del parlamentarismo mundial
por la propia institución,[26] el Archivo General
de Simancas de la Corona de Castilla y
el Tratado de Tordesillas.[27]
Por otra parte,
en Castilla y León se encuentra en torno al 50 % de todo el
patrimonio propiedad de la Iglesia católica en
España.[28]
Su PIB per
cápita sitúa a Castilla y León en el octavo puesto de España (INE 2016).[29] Su índice de desarrollo
humano (0,909) es el séptimo
mayor del país,[30] lo
que se sitúa por encima de la media nacional (0,905).[31] El Índice de desarrollo de los servicios
sociales, según datos del año 2015, refleja que la comunidad cuenta con
uno de los mejores servicios sociales del país, situándose como la tercera
autonomía que mejores prestaciones ofrece a sus ciudadanos, por detrás
del País Vasco y Navarra.[32] Su
educación, según el Informe PISA de
2015, encabeza las puntuaciones en lectura y ciencias con una valoración
equiparable a la de los diez mejores países del estudio.[33
GASTRONOMIA
La Gastronomía
de Castilla y León es ampliamente conocida por la calidad de sus vinos y
carnes.
Algunas de sus
marcas de calidad son mundialmente conocidas: sus vinos, con 9 denominaciones,
entre las que destacan D.O. Ribera del Duero, D.O. Bierzo, D.O. Toro o D.O. Rueda. Embutidos y carnes curadas o
frescas, con 16 Indicaciones
Geográficas Protegidas y marcas de calidad, entre las que
destacan Jamón de Guijuelo, Lechazo de
Castilla y León, Cochinillo de Segovia, Cecina de León o Chorizo de Cantimpalos.[109][110]
Viñedos D.O. Ribera del Duero,
en la provincia de Burgos
Algunos de sus
platos típicos son: el lechazo asado,
el cochinillo asado,
la sopa de ajo, las patatas a la
importancia, el hornazo, el botillo, las alubias de Saldaña,
las judías de El
Barco de Ávila, los judiones de La Granja,
la gallina en pepitoria,
o las variedades de la morcilla como la morcilla de Burgos,
la morcilla de León o
la morcilla de Aranda.[111]
La provincia de
Soria es una notable productora de trufa negra,
aunque a fecha de 2014 todavía no disponía[actualizar] de denominación de origen o indicación geográfica
protegida para la Trufa negra de Soria.[112] Soria
fue señalada por la UNESCO como buen ejemplo
al incluir la dieta mediterránea en su lista Representativa del Patrimonio
Cultural Inmaterial de la Humanidad.[113]
También son
típicos varios dulces y postres de repostería, como las Yemas de Santa Teresa.
Dependiendo del calendario religioso (Semana Santa, Día de Todos los
Santos...), existen unos u otros dulces tradicionales.
Son platos de
estilo tradicional. En muchos restaurantes se sigue usando el horno de leña.
Esto ha favorecido un incipiente turismo gastronómico en la comunidad. Además, la
degustación de pinchos es una variedad gastronómica arraigada en la región, con
días de la semana e incluso semanas enteras dedicadas a concursos o descuentos.
El tradicional chocolate con churros castellano también sigue siendo practicado
para desayunar, principalmente los domingos.
Castilla y León
cuenta con la región europea con mayor número de marcas de calidad reconocidas
con 7 Marcas de calidad protegidas, la región del Bierzo: D.O. Manzana Reineta del Bierzo, M.G. Pera Conferencia del Bierzo, M.G.
Castaña del Bierzo, I.G.P. Pimiento asado del Bierzo, I.G.P. Botillo del Bierzo,
Vino D.O. Bierzo y M.G.
Cereza del Bierzo.