viernes, 15 de mayo de 2026

SAN ISIDRO PATRON DE MADRID-ESPAÑA

 

MILAGROS  COMUNES   MILAGROS   COMUNES

 

Los primitivos cinco milagros que aparecen gráficamente en el arca mosaica son los primeros descritos.

 

Estos milagros, es de suponer, acaecen en vida de Isidro Labrador, es decir, en el siglo XII.

 

Gracias a la descripción documental del códice de San Isidro se sabe que son cinco

 

·                Milagro del molino - Isidro multiplica el trigo que ofrece a las palomas hambrientas.

 

·                Milagro de los bueyes - En este milagro los bueyes aran y realizan las labores mientras Isidro reza.

Al ser espiado por su amo, tras la acusación de que abandonaba el trabajo para rezar, este ve cómo los bueyes aran solos.

Esta escena contiene significativos paralelos con las hagiografías islámicas, pero muchos de estos aspectos quedan ahora cristianizados.

 

Detalle de la talla de San Isidro Labrador, ángel y bueyes, (Iglesia de San Juan Bautista de Amaya).

 

·                Milagro del lobo - Unos niños le advierten a Isidro que hay un lobo que merodea a su burro, por lo que comienza a rezar y logra con esto, salvarlo del inminente ataque.

 

·                Milagro de la olla - Ofreciendo comida consiguió multiplicar la comida que tenía en una olla metiendo un puchero repetidas veces.

 

·                Milagro de la Cofradía

 

En el códice se narra igualmente como mediador para obtener lluvias en primavera. Los milagros que popularizan a San Isidro en el siglo XVII no parecen ser ninguno de estos cinco que figuran en el códice.

 

 

MILAGROS   MILAGROS

 

La iconografía de San Isidro se asocia al agua, las rogativas populares que se hicieron desde el siglo XII propagaron su fama en el mundo rural.

 

Los milagros atribuidos a San Isidro poseen tres procedencias documentales: por un lado los primitivos cinco milagros descritos en el Códice de San Isidro (La leyenda de San Isidro) y que se representan gráficamente en el arca mosaica que se supone contiene los restos de San Isidro; los que algunos autores declaran haber leído en algún documento desaparecido; y los que ciertos autores han descrito como propia inventiva o procedentes de la tradición oral.[15] 

Los milagros se pueden dividir en tres grupos temáticos: milagros realizados con objeto de afianzar el culto, milagros pluviales, en general concesión de lluvias tras rogativas y por último, curaciones milagrosas.

Para obtener la mediación del santo es costumbre rendirle culto acudiendo a orar ante su sepulcro, preferentemente en vigilias nocturnas que se prolongan una, tres o nueve noches.

En caso de enfermedad el afectado tiene que ir personalmente, o ser portado, no pudiendo ser sustituido por sus familiares.

El contacto con el sudario, o con el cadáver, suele ser decisivo para obtener la mediación, al igual que, cuando se demanda lluvia, para facilitarla se opta por abrir el sepulcro y colocar el cadáver en un pedestal frente al altar de la iglesia de San Andrés con el fin de que ningún objeto pueda dificultar la comunicación entre el santo y Dios.

También para posibilitar la mediación se realizan numerosas procesiones y rogativas, durante las cuales, al sacar la reliquia de su recinto sagrado y exponerla al aire libre, se favorece la intercesión.[3] 

Desde la construcción en 1528 de la ermita en Madrid se considera popularmente una solicitud de mediación al Santo su peregrinaje a la fuente que hay junto a su altar, se hace el 15 de mayo.

 

ISIDRO  LABRADOR

 (Madridc. 1082-ibídem,

30 de noviembre de 1172)[2] 

Fue  un labrador mozárabe, nacido en el Mayrit musulmán, que estuvo posiblemente al servicio de la familia Vargas y de otros tantos señores terratenientes como Francisco Vera.

Su trabajo como jornalero más mencionado por los biógrafos es a cargo de Juan de Vargas, y se realizó principalmente en el área de Madrid y alrededores.

Se conocen algunos detalles de su vida por las alabanzas que indica un códice encontrado en la Iglesia de San Andrés en 1504 (denominado como Códice de San Isidro y escrito a finales del siglo XII) y donde se denomina Ysidorus Agricola.

En este documento se menciona que está casado, con un hijo y proporciona referencia de solo cinco milagros,[3] siendo los demás añadidos posteriormente procedentes de la tradición oral durante su proceso de beatificación por varios hagiógrafos.

Pese a que aún no estuviese canonizado, los madrileños le rendían un culto desde el siglo XII, que iba incrementándose rápidamente en siglos posteriores.

Por ello, las autoridades eclesiásticas, municipales, la aristocracia madrileña y la corona real española encabezaron su proceso de canonización en el siglo XVI.

Entre los estudiosos de su vida se encuentran: Alonso de Villegas,[4] Jaime Bleda,[5][6] Jerónimo de la QuintanaLópez de HoyosJuan de Ferreras y el mismo poeta madrileño Lope de Vega en un poema hagiográfico titulado Isidro (Madrid, 1599).[7] 

La narración de los milagros puede diferir unos de otros, y se encuentra influenciada por la tradición oral popular.

San Isidro es el primer laico casado llevado a los altares tras un proceso de canonización instruido por la Congregación de Ritos.

Los promotores de esta canonización fueron varios integrantes de la familia de los Lujanes, de los Vargas y la casa real de los Austrias.

El 12 de marzo del año 1622 fue finalmente canonizado por el papa Gregorio XV, y en 1960 el papa Juan XXIII le declara mediante bula como santo patrón de los agricultores españoles.

Su cuerpo es empleado en procesiones del siglo XV para hacer rogativas por la lluvia en Madrid; su popularidad se extiende posteriormente.

Isidro Labrador fue un santo zahorípocerotaumatúrgico y hacedor de lluvias.

Hombre sencillo y bienhechor de los pobres[8] empezó a ser venerado por el pueblo de Madrid unos cuarenta años después de su fallecimiento.

La canonización llevó a una labor de asiento documental de parte de las dudas existentes sobre la vida de San Isidro, e institucionalizó una gran porción de la tradición oral de siglos anteriores.[9] 

Fray Domingo de Mendoza, comisario nombrado por Felipe II para la canonización, se sospecha tuvo inventiva a la hora de reconstruir la biografía del Santo que ha llegado hasta nuestros días.[10] 

Se menciona en el códice que Isidro Labrador estaba casado y tenía un hijo.

La tradición popular, y algunos autores, fija el lugar donde conoció a su esposa en la localidad de Torrelaguna.

Los patronazgos que representa en diversas ciudades del mundo, así como las festividades que se celebran su el día 15 de mayo, por ser el día en el que parece ser que su cuerpo incorrupto se trasladó a la iglesia de San Andrés.[11] 

Los restos del santo residen en el altar mayor de la Colegiata de San Isidro, en un arca mortuoria, estando custodiado junto con las reliquias de Santa María de la Cabeza por la Real, Muy Ilustre y Primitiva Congregación de San Isidro de Naturales de Madrid.

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