martes, 13 de enero de 2026

PERA

 




  COMPOSICIÓN COMESTIBLE POR 100 gr DE…

 

88  gr

 

AGUA

 

86,7  gr

 

 

CALORIAS

 

44  kilocalorias

 

PROTEINAS

 

0,4  gr

 

 

GRASAS

 

-----------------

 

 

HIDRATOS DE CARBONO

 

10,6  gr

 

FIBRA

 

2,3   gr

 

 

MINERALES

 

CALCIO

 

HIERRO

 

YODO

 

MAGNESIO

 

ZINC

 

SODIO

 

POTASIO

 

 

VITAMINAS

 

B1

 

B2

 

B6

 

B12

 

A

 

C

 

D

 

E

 

 

Tipo  de fruto de distintas especies del género Pyrus,

Integrado  por árboles caducifolios conocidos comúnmente como perales.

Sin embargo, cuando se trata del fruto comestible, se hace referencia mayormente al producido por el llamado peral común (Pyrus communis).

Pera

Es  una fruta muy jugosa, carnosa y una de las más importantes producidas en las regiones templadas.

El carácter intenso bajo esa fragilidad aparente es una característica común en las flores y frutos de su familia —la de las rosáceas—: rosas, fresas, melocotones y cerezas.

Además, su inconfundible sabor resiste la destilación para elaborar aguardiente.

Pera

Es  una de las frutas que mejor tolera el organismo y de las que menos alergias producen, tiene un alto contenido en agua (más del 80 %), por lo que es muy fácil de digerir; es rica en fibra y vitamina C y posee propiedades antioxidantes.[3]

Por ende se considera muy adecuada para lograr un enriquecimiento vitamínico y favorecer una dieta sana y equilibrada.

 

 

NUTRICIÓN

Se recomienda en regímenes por su bajo contenido calórico

53     calorías 

Por  cada 100  gr.

Contiene vitaminas 

B1

B2

B3

Todas del complejo B

Que  regulan el sistema nervioso y el aparato digestivo; fortifican el músculo cardíaco; protegen la piel y el cabello y son esenciales para el crecimiento.

También contiene vitaminas A y C

Es rica en minerales como:

Calcio

Fósforo

Magnesio

Cobre

Potasio

Además   de taninos, ácidos oleico, palmítico, glutamínico, cafeico, linoleico, aspártico, ácido fólico y ascórbico.

Su contenido de fibra mejora la digestión.

Tiene propiedades astringentes.[5]

 

En España tienen denominación de origen las peras

De  Jumilla (Murcia),

Las  de Rincón de Soto (La Rioja)

Las  peras de Lérida (Cataluña).


13 ENERO

 





Categoría: NO OLVIDEMOS

 

ASESINADOS POR  ETA

 

 

 

A las 03:00

 

13 de enero de 1979

 

47º ANIVERSARIO

 

 

 

ETA asesinaba en la localidad guipuzcoana de Azpeitia-GUIPÚZCOA-PAÍS VASCO-ESPAÑA, a los

 

Guardias  civiles 

 





FRANCISCO GÓMEZ GÓMEZ-JIMÉNEZ




 

MIGUEL GARCÍA POYO


 

Mediante  la explosión de dos bombas.

 

Un compañero de ambos, Francisco Mota Calvo, falleció dos días después.

 

A las tres de la mañana de ese sábado, el etarra José María Zaldúa Corta accionó a distancia un potente artefacto por medio de un sistema eléctrico conectado a unas pilas y ciento cincuenta metros de cable que se extendían por el monte.

El artefacto estaba adosado al talud derecho de la carretera y la explosión, que se produjo al paso de dos Land Rover de la Guardia Civil por la carretera que une el santuario de Loyola y la población de Azpeitia, destrozó la parte delantera del segundo de los dos vehículos, lanzándolo fuera de la calzada a una distancia aproximada de quince metros.

Cuatro horas después, en torno a las siete de la mañana de ese mismo día, un grupo de guardias civiles, entre los que se encontraban miembros del Equipo de Desactivación de Explosivos de la Comandancia de la Guardia Civil de Guipúzcoa, procedía a analizar el mecanismo del artefacto utilizado en el atentado.

Durante la inspección observaron un paquete sospechoso que, al parecer, estaba conectado al detonante de la primera carga.

Al manipularlo hizo explosión, provocando una nueva víctima mortal, el agente de la Benemérita Miguel García Poyo

HERIDOS

Guardia  civil, Técnico Especialista en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX)

      Francisco Mota Calvo.

Este agente fallecería dos días después al no poder superar la gravedad de las heridas.

La proximidad de ambas cargas hizo pensar inicialmente que se había tratado de una trampa de la banda terrorista.

Sin embargo,  lo más probable es que se hubiese producido un fallo en el mecanismo de activación por lo que, en un principio, ambos artefactos hubieran tenido que explotar al mismo tiempo.

Condenados  en 1995 los miembros de ETA

  Mercedes Galdós Arsuaga

  Félix Ramón Gil Ostoaga

A  29 años por la muerte de los tres agentes de la Guardia Civil, y a otros 22 años por el asesinato frustrado de Juan Muñiz Sánchez.

También participó en este atentado el etarra 

  José María Zaldúa Corta.

Miembro de la banda terrorista desde antes de 1977, tras la amnistía se reintegró en la misma, participando en múltiples atentados.

En septiembre de 1982 fue detenido en Francia mientras realizaba prácticas de tiro con otros dos miembros de la banda terrorista en Saint-Etienne de Baigorry, pero fue puesto en libertad tres meses después, bajo control judicial.

Las Fuerzas de Seguridad creen que estuvo en Argelia y, posteriormente, en Uruguay.

En septiembre de 1992 fue detenido de nuevo en Francia y juzgado en Bayona por tenencia ilícita de armas. Un mes después, fue puesto en libertad.

El 18 de abril de 2002 fue nuevamente detenido en Ciboure, cerca de San Juan de Luz, por unaorden de detención internacional por asesinato y posesión de armas desde 1986, e ingresó en la cárcel de Gradignan.

Sin embargo, el día 30 de mayo de 2002 Zaldúa Corta fue puesto en libertad al considerar un tribunal de Pau que había prescrito el primero de los delitos por el que se pedía su extradición a España.

Contra él existían otras siete órdenes internacionales de detención, pero el tribunal francés no fue informado de ninguna de ellas. Fuentes españolas sostienen que las órdenes habían sido tramitadas en tiempo y forma pero, al parecer por un error informático, sólo constaba una, precisamente la que el tribunal rechazó.

Las autoridades españolas hicieron ver al Ministerio de Justicia en París el error cometido. El el 1 de junio de 2002 la Policía francesa recibió orden de detenerlo de nuevo pero el terrorista logró huir.

En mayo de 2003 se publicó en los medios de comunicación que Zaldúa Corta había abandonado ETA por "cansancio".

El 8 de agosto de 2007 agentes de la Policía Judicial francesa detuvieron en la localidad vasco francesa de Hasparren a la mujer de Zaldúa Corta, Lourdes Garay, para intentar averiguar su paradero.

El etarra había abandonado en el Pirineo al hijo de su pareja, de 13 años, para darse a la fuga después de confundir a un grupo de excursionistas con policías.

El 2 de agosto, por la noche, un pastor francés encontró al niño con signos de estar desorientado y perdido en la zona de El Portalet, cercana a la frontera española y a la localidad oscense de Sallent de Gallego.

A principios de 2010 fue identificado por dos antiguos miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como uno de los etarras que había estado en campamentos del grupo terrorista colombiano impartiendo cursos de instrucción a miembros del mismo.

José María Zaldúa Corta falleció finalmente el 22 de septiembre de 2010 de un infarto en la localidad francesa de Aix-en-Provence mientras circulaba en bicicleta.

Sus crímenes quedaron impunes.

 

A LAS 13:00 DEL

13 de enero de 1995

31º ANIVERSARIO

 

Dos  terroristas de ETA entraron en torno a las 13:00 horas en las oficinas de expedición de pasaportes y DNI situadas en pleno centro de Bilbao-PAÍS VASCO-ESPAÑA, y dispararon repetidamente contra los

Policía  Nacional



RAFAEL LEIVA LORO


HERIDO

      Domingo Durán Díez

 

 

Su compañero Domingo Durán sobrevivió, aunque recibió un disparo en las cervicales que lo dejó tetrapléjico y postrado en una cama durante ocho largos años, hasta su fallecimiento el 7 de marzo de 2003.

 

La reacción de los agentes de las oficinas propició la inmediata detención de uno de los presuntos asesinos, Jorge González Endemaño, de 22 años, supuesto miembro legal de ETA.

Sería condenado por la Audiencia Nacional en 1998 junto a

  Agustín Almaraz Larrañaga

  José Ignacio Alonso Rubio

  Aitor Fresnedo Guerricabeitia

Por  un delito de asesinato y otro en grado de tentativa, puesto que Domingo Durán murió varios años después, en marzo de 2003.

Posteriormente, en marzo de 2002 fue extraditado por Francia el etarra Asier Ormazabal Lizeaga, que en 2004 fue también condenado por el atentado contra Rafael Leiva y Domingo Durán a 30 y 20 años respectivamente.

lunes, 12 de enero de 2026

CREMA DE SETAS

 



Categoría: PLATO

 

CUCHARA-crema

 

COMENSALES: 4

 

PRECIO: económico

 

 

INGREDIENTES

 

Mantequilla                          2 cucharadas2

Cebolla                              1

Setas  variadas                                500 gr

Caldo de pollo o Agua                                 1 L

Nata líquida                            100 ml

Sal

Pimienta negra molida

 

 

ELABORSACIÓN

 

Primero pelaremos y picaremos  cebolla para sofreírla 2 minutos en una cazuela con  mantequilla derretida.

Limpiaremos y pelamos  setas

Picamos  setas y  agregamos a la cazuela para rehogar todo junto 2 minutos.

Vertemos  caldo o agua, bajamos el fuego a media potencia, y dejamos cocer 15 minutos.

Agregamos la nata, bajamos el fuego al mínimo, sazonamos al gusto, y dejamos cocer 5 minutos más.

Retiramos del fuego y trituramos.

Ser vimos

TERREMOTO DE HAITI

 










El 12 de enero de 2010

 

Un  terremoto de 7 grados en la escala de Richter dejó la capital de Haití bajo los escombros, con un saldo de más de 200.000 muertos.

 

La infraestructura del gobierno central y los gobiernos locales quedó completamente colapsada.

 

El artículo sostiene que las verdaderas causas del desastre no deben buscarse en el movimiento sísmico sino en las condiciones socioeconómicas extremas, las aglomeraciones urbanas, los estilos precarios de construcción, la degradación ambiental, la debilidad del Estado y las presiones internacionales.

 

En suma, en la histórica exclusión y pobreza. Por eso, además de la necesaria solidaridad, América Latina debe aprender las lecciones que deja la catástrofe de Haití.

 

 

  CAUSAS

 

Pero el desastre en Haití no fue el movimiento sísmico.

El verdadero problema no fue una falla que se movió lateralmente y que con toda certeza lo seguirá haciendo en los próximos meses y años.

La catástrofe son los dos millones de personas que deambulan por las plazas y calles y que viven en espacios precarios superpoblados, con escasos medios de protección contra la intemperie.

Es el medio millón de desplazados internos, que hoy nadie sabe adónde y en qué condiciones están, ni en qué medida se han llevado consigo, entre sus ropas, el riesgo del que huyen, con sus necesidades perennemente insatisfechas.

 

El desastre en Haití es una población mayoritariamente pobre que hoy se encuentra en las peores condiciones de inseguridad, condiciones que antes del sismo caracterizaban sobre todo las zonas de exclusión más violenta de los asentamientos precarios de Carrefour Feuilles, Bel Air o Cité Soleil, entre otros.

Hoy, miles de personas que luchaban diariamente por alejarse de esa realidad de espanto se encuentran sumidas en ella, en la marginalización extrema, la insalubridad y la intemperie; la desesperanza de quienes tocan fondo.

La misma información científica sirve para constatar estas aseveraciones: en la historia reciente, pocos eventos sísmicos de una escala similar habían provocado una cantidad de muertos y daños tan importantes como los que acontecieron en Haití.

Los efectos del sismo superaron los de todos los terremotos que se han registrado desde 1900, aun aquellos que registraron magnitudes mucho mayores.

 

La información científica, aún en proceso de estudio, indica que la liberación máxima de energía del terremoto estuvo orientada hacia las zonas de Léogane, Petit Goâve y Grand Goâve, hacia el suroeste de Puerto Príncipe, mientras que la ciudad estuvo sometida a una descarga de energía sensiblemente menor.

Los especialistas coinciden en que la intensa destrucción tiene más que ver con la densidad urbana y el modo de construcción de viviendas que con la distribución de la energía sísmica.

Por eso, entender las razones que han generado estos efectos permitirá comprender mejor lo que sucedió en Haití, identificar sus causas y analizar hasta qué punto su población se encuentra hoy en un riesgo mayor al del pasado.

 

La clave

 

Es  el desarrollo.

 

El Informe de evaluación global sobre la reducción del riesgo de desastres señala que «los países más pobres se ven afectados por riesgos de mortalidad y de pérdidas económicas en grados desproporcionadamente más elevados si se los compara con niveles similares de exposición a amenazas».

 

El informe incluye «estudios de caso en ciudades concretas que indican que tanto la incidencia de desastres como las pérdidas se vinculan con procesos que hacen que aumente la exposición de las personas pobres a amenazas, como por ejemplo la expansión de asentamientos informales en zonas propensas a amenazas».

No es la amenaza física, en este caso la actividad sísmica, lo que determina la magnitud de la catástrofe, sino la exposición de los grupos sociales.

Esto es resultado de la estrecha relación entre pobreza y vulnerabilidad, que se sintetiza en el gráfico de la página siguiente y que en el caso haitiano dio como resultado un complejo y elevado riesgo de desastre.

El nexo entre pobreza y riesgo es más que evidente en Haití. Las cifras son elocuentes.

Haití es el país más pobre del continente: 80% de su población, antes del sismo, sobrevivía con menos de dos dólares al día.

El entorno está degradado a niveles impresionantes, con solo 2% de cobertura forestal y con procesos galopantes de erosión y pérdida de tierras cultivables.

La principal fuente de energía es el carbón vegetal, y hasta el momento prácticamente ningún intento de frenar la deforestación ha sido exitoso.

La escasa rentabilidad en la agricultura y la baja competitividad de sus productos de exportación, dadas la inequidad de los aranceles y la injusta protección en los países desarrollados, generan un elevado flujo migratorio, de unas 75.000 personas al año, hacia las ciudades, donde se registra una urbanización caótica y desenfrenada, con procesos de construcción anárquicos y sin ningún control.

Los cerros de la ciudad estaban cubiertos de pequeñas viviendas construidas en un cemento pesadísimo y de mala calidad, aglomeradas unas encima de las otras.

Muchos edificios de más de cinco pisos, producto de incipientes procesos de inversión extranjera, comenzaban a alterar el paisaje urbano, la mayoría de los cuales también se vio afectada por la mala calidad de su construcción.

Por otra parte, Haití cuenta con un Estado débil, permanentemente afectado por crisis políticas y conflictos, muchos de ellos determinados por intereses extranjeros, que generan condiciones de escasa gobernabilidad y corrupción.

Pero, más allá de este panorama general, hay que distinguir los factores globales y subyacentes del riesgo, cuya configuración se analiza en el gráfico.

En primer lugar, el riesgo cotidiano (la población expuesta a la inseguridad alimentaria, enfermedades, delincuencia, etc.) que afectaba a una abrumadora mayoría de haitianos.

Paralelamente, un riesgo extensivo, que también afectaba a la población más dispersa, exponiéndola a miles de impactos de pequeña escala, pero altamente significativos para sus medios de vida.

Fue este riesgo extensivo, presente en toda la zona rural, el que generó una presión permanente sobre los centros urbanos, con altas tasas de inmigración, que elevaron la densidad urbana y la exposición al desastre.

Y, por último, el riesgo intensivo, que se ha hecho manifiesto en la zona metropolitana de Puerto Príncipe, con las características extremas que ya se han visto.

Claramente, el desastre que se inició el 12 de enero a las 16:53 no se generó en el subsuelo haitiano: la causas estaban en la superficie y siguen ahí, ancladas en el desarrollo histórico, la exclusión y la configuración espacial del área metropolitana de Puerto Príncipe y Pétionville.