martes, 16 de junio de 2026

MACARRONES CON CARNE PICADA

 

Categoría: PLATO

 

PASTA-macarrones

 

 

 

COMENSALES: 4

PRECIO: económico

 

 

INGREDIENTES

 

Macarrones                 200 gr

Carne picada            150 gr

Ajo                 2 dientes

Salsa de tomate      1 vaso

Aceite de  oliva

Sal

Pimienta

 

 

 

ELABORACIÓN

 

Pon agua a cocer en una cazuela.

Cuando empiece a hervir, agrega  sal y  macarrones. 

Remueve con una cuchara de madera para que no se peguen y deja cocer durante 12 minutos.

Mientras tanto, pela  ajo, córtalo por la mitad y fríelo en una cazuela amplia y baja con 4 cucharadas de aceite.

Cuando se dore, añade  carne picada y  jamón picado en dados. 

Rehoga bien, aplastando  carne con una cuchara de madera.

Vierte 1 vaso de salsa de tomate y mezcla bien.

Escurre los macarrones y, sin refrescarlos, incorpóralos a la cazuela de la carne picada con tomate.

Mezcla, muele encima un poco de pimienta negra y sirve.

Calienta el resto de la salsa de tomate y ponla en una salsera para acompañar.

 

16 JUNIO

 


Categoría: NO  OLVIDEMOS

 

 

El 16 de junio de 1981

 

45º  aniversario

 

 

 

ETA  asesinaba de un tiro a quemarropa, en la localidad guipuzcoana de Zaráuz-GUIPUZCOA-PAÍS VASCO-ESPAÑA a la,

 

 

inspectora de Policía NACIONAL



 

MARÍA JOSÉ GARCÍA SÁNCHEZ

 

 


 

Fue la primera agente de Policía muerta en acto de servicio en un atentado terrorista.

 

La inspectora participaba en un operativo antiterrorista en Zaráuz junto a varios miembros de la Brigada Central de Información a la que pertenecía.

 

Tenían localizada una vivienda en la urbanización Vista Alegre, donde supuestamente se escondían miembros del grupo Goierri de ETA.

 

Los agentes establecieron un dispositivo de vigilancia en torno al edificio y se estaban preparando para entrar en el mismo.

 

Después de un rato de espera, cerca de la una de la madrugada la Policía forzó la puerta de acceso al portal.

Mientras un grupo subía en el ascensor hasta el sexto piso, donde se presumía que podían haberse refugiado los terroristas, otro grupo quedó en el portal cubriendo una posible retirada.

Entre estos últimos estaba María José García.

Sin embargo, los etarras se percataron del despliegue policial e iniciaron la huida del piso.

La inspectora comenzó a subir por la escalera, quizá porque había escuchado algo sospechoso, y al llegar a un descansillo, entre el portal y el primer piso, se encontró con los terroristas que le dispararon dejándola mortalmente herida.

El proyectil que alcanzó a María José García le atravesó el occipital, con trayectoria lateral, y le destrozó la parte posterior de la cabeza, según confirmaron fuentes médicas.

La herida resultó mortal de necesidad y la joven ingresó cadáver a la 1:20 horas en el Hospital de la Cruz Roja de San Sebastián.

Los terroristas lanzaron dos granadas y se entabló un fuerte tiroteo, huyendo posteriormente tras hacer saltar a tiros la cerradura del primer piso.

Desde una de las habitaciones los etarras saltaron por la ventana y huyeron hacia el monte Santa Bárbara, situado en la parte trasera del edificio. 

Los funerales por el alma de la inspectora asesinada se celebraron en el salón del trono del Gobierno Civil de Guipúzcoa. Posteriormente, sus restos mortales fueron trasladados a Madrid.

Por este atentado sólo fue condenado en 1987 el miembro de ETA Juan María Tapia Irujo, alias Jon y Zapatones, a una pena de 7 años de prisión mayor por encubrimiento, al ocultar a los terroristas que acabaron con la vida de la inspectora de Policía.

 

El grupo Goierri estaba comandado por Mikel Goikoetxea, alias Txapela, que fue asesinado en diciembre de 1983 por los GAL en San Juan de Luz.

 

El etarra que disparó contra la inspectora fue José Luis Eciolaza Galán, alias Dienteputo.

 

También participó en el tiroteo un tercer terrorista, alias Antxoka.

 

Dienteputo, con seis asesinatos a sus espaldas, permanece fugado y sin juzgar.

 

En 2010 era considerado por las Fuerzas de Seguridad del Estado uno de los máximos dirigentes de la banda terrorista ETA.

 

 

16 junio 1983

 

43º  aniversario

 

 

Fallece

 

 

Jefe de ventas empresa Land Rover Santana Bilbao-país vasco-españa

 

EDUARDO VADILLO VADILLO

 


Incapaz  de superar las graves heridas sufridas por la explosión de una bomba 2 días antes.

 

A las 11:00 del 14 de junio de 1983, Eduardo fue alcanzado por la metralla de una bomba colocada por ETA, que explosionó en el momento en que adelantaba con su vehículo a otro vehículo de la Guardia Civil, en el que iba el teniente coronel José Lull Catalá, objetivo del atentado, y cuyos ocupantes resultaron ilesos.

 

El atentado ocurrió en el Alto de Trabacúa, en una angosta carretera entre Durango y Marquina.

 

El lugar, boscoso y con numerosas curvas, ya había sido escenario de otras emboscadas de la banda terrorista contra miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

 

Hacía justamente un año, el 8 de junio de 1982, dos guardias civiles resultaron heridos, uno de ellos muy grave, en un atentado prácticamente idéntico, registrado en un paraje próximo al del Alto de Trabacúa. 

 

El 14 de junio el teniente coronel de la Guardia Civil, y jefe de la 512 Comandancia de Vizcaya, circulaba en su vehículo oficial por esa carretera.

 

Durante todos los años que estuvo al frente de esa Comandancia, José Lull Catalá tenía por costumbre acompañar a las patrullas de sus agentes cuando tenían que hacer itinerarios regulares que les exponían a ser objetivo de atentados terroristas.

 

De esa forma compartía el riesgo con los guardias civiles bajo su mando y mantenía alta su moral.

 

Sabedores de esta circunstancia, la banda terrorista ETA había intentado atentar varias veces contra él.

 

Miembros del grupo Gorrochategui de ETA habían colocado en un arcén de la carretera una bomba del tipo conocido como hornillo.

 

Se trata de un tipo de bomba en el que la carga es colocada adosada a los laterales de un recipiente metálico de forma cónica, que luego es rellenado con la metralla.

 

El efecto es que, al estallar, el explosivo concentra la onda expansiva en el vértice del cono, proyectando la metralla en un ángulo de unos 45 grados.

 

Es uno de los artefactos más mortíferos, pues la metralla así proyectada es capaz de perforar superficies muy duras.

 

La bomba había sido colocada hacía algún tiempo, pues la banda terrorista sabía que, tarde o temprano, pasaría por la carretera algún vehículo de la Guardia Civil.

 

La vegetación del lugar dificultaba la visión de los etarras, situados a unos setenta y cinco metros.

 

En torno a las 11:30 horas del 14 de junio, cuando el coche del teniente coronel Lull estaba a punto de llegar al lugar en el que estaba colocado el artefacto explosivo, fue adelantado por otro vehículo, conducido por Eduardo Vadillo.

 

Los etarras confundieron ese coche con el de la Guardia Civil, y activaron la bomba.

 

La potencia de la explosión desplazó el vehículo, acribillado por los diez kilos de metralla, a unos veinte metros de la carretera.

 

Eduardo Vadillo, alcanzado por la metralla en la cabeza, el pecho y un brazo, fue recogido gravemente herido y trasladado al Hospital de Basurto.

 

El parte hospitalario precisó que el herido presentaba "heridas por metralla, orificio de entrada en parietal derecho, que provoca fractura con estallido de bóveda craneal y pérdida ósea, por entrada de una tuerca que aparece alojada debajo del parietal contralateral y produce salida de masa encefálica y signos de afectación neurológica muy importantes.

 

Fractura abierta de húmero derecho.

 

Herida incisa a nivel del tercio medio del esternón, no penetrante". 

 

Tras la explosión de la carga, el conductor del vehículo del teniente coronel Lull Catalá, el guardia civil José González Rodríguez, se apeó del automóvil y repelió la agresión a tiros, subiendo monte arriba en busca de los autores del atentado.

 

Éstos habían emprendido la huida, pero dejaron indicios y pistas que condujeron a la detención, a los pocos días, de Larrinaga Celaya.

 

 

En 1984 la Audiencia Nacional condenó al etarra

   José Ramón Larrinaga Celaya

Como  autor material del atentado a una pena de 9 años de prisión mayor por un delito de atentado contra un miembro de las Fuerzas de Seguridad del Estado, y a 29 años de reclusión mayor por el asesinato de Eduardo Vadillo.

En 2002 fue condenada por este atentado a 23 años Carmen Guisasola Solozábal.

Según el relato de hechos de la sentencia, Guisasola integraba el grupo Gorrochategui de ETA junto con José Ramón Larrinaga y José Francisco Rementería Barruetabeña, alias Patxi Rementería (fallecido en 2000 cuando explotó el artefacto preparado para cometer un atentado que transportaba en un vehículo).

 

Los tres eran de Marquina y residían en esa localidad.

 

En 1983 planearon causar la muerte del teniente coronel de la Guardia Civil José Luis Lull Catalá, de quien sabían que solía viajar de Bilbao a Marquina cada cierto tiempo en un vehículo de color negro.

 

Tras seguir a su objetivo durante un tiempo planearon colocar una carga explosiva en un talud de la carretera local B-140, para hacerlo explotar al paso del vehículo del teniente coronel.

 

Para ello, prepararon un artefacto compuesto por 4 kilos de explosivo Goma 2 y 8 kilos de tornillería.

 

En febrero de 1983 los tres terroristas se desplazaron hasta el lugar señalado y excavaron un agujero en el talud para introducir la bomba, encargándose Guisasola de extender un cable que uniría el artefacto con el dispositivo de activación.

 

Durante varios meses se dirigieron al lugar para esperar el paso del automóvil oficial, lo que no ocurrió al seguir el teniente coronel un recorrido distinto al previsto por los terroristas.

 

El 14 de junio los terroristas se enteraron de que su víctima iba a pasar nuevamente por la carretera, por lo que se reunieron en el lugar donde estaba oculto el explosivo. Larrinaga retrocedió unos kilómetros atrás y esperó a que apareciera el automóvil de la Guardia Civil, para entonces ponerse delante y avisar con dos bocinazos de claxon. El adelanto del coche oficial por el vehículo conducido por Eduardo Vadillo frustró sus planes de acabar con la vida del teniente coronel. Tras el atentado, Guisasola escribió de su puño y letra una nota a la dirección de la banda terrorista en la que explicaba el error y señalaba que el teniente coronel se "había escapado varias veces" y, en letras mayúsculas: "ERA NUESTRO GRAN SUEÑO!!!".

 

Efectivamente, el grupo Gorrochategui de ETA había intentado asesinar a Lull Catalá en, al menos, tres ocasiones anteriores. El 29 de enero de 1982, cuando la Guardia Civil consiguió desactivar una carga con 5 kilos de Goma 2 y 16 kilos de tornillería en las proximidades de Marquina.

 

El 8 de junio 1982, atentado en el Alto de Trabacúa, en el que resultaron heridos gravemente dos guardias civiles.

 

Este segundo intento fue prácticamente idéntico al de un año después.

 

Ese día el teniente coronel Lull iba con la patrulla, pero la dejó en Amorebieta para dirigirse a Guernica, cambiando de planes de forma imprevista.

 

Por último, el 13 de octubre de 1982, los etarras Guisasola, Larrinaga y Rementería hacen estallar otra carga de 5 kilos de Goma 2 y 15 de tornillería, otra vez en las proximidades del Alto de Trabacúa.

 

El teniente coronel había pasado por la zona cinco minutos antes, por lo que la explosión no le afectó a él, pero sí a dos de sus subordinados.

 

Resultaron heridos dos guardias civiles, uno de ellos de gravedad.

 

Cabe resaltar que, curiosamente, el teniente coronel Lull Catalá, el "gran sueño" de la etarra Guisasola, luchó siempre contra la ETA cumpliendo estrictamente la ley, por lo que se opuso siempre a la utilización de cualquier atajo en la lucha antiterrorista y a las actividades de los GAL.

 

Pese a ello, y como hemos visto, la banda terrorista ETA intentó, infructuosamente, acabar con su vida una y otra vez.

 

Otro dato a tener en cuenta es la información con la que contaban los miembros del grupo Gorrochategui para cometer el atentado.

 

Por un lado, Patxi Rementería trabajaba en la fábrica de armas de Marquina, por lo que tenía información exacta en cuanto a días de transportes y, con toda seguridad, en cuanto al vehículo oficial utilizado por Lull Catalá.

 

Por otra parte, los etarras también habrían tenido acceso a documentos oficiales.

 

De ahí que Guisasola utilizase correctamente la abreviatura de "teniente coronel" en la nota manuscrita que remitió a la dirección de la banda.

 

ETA no consiguió acabar con la vida de Lull Catalá, aunque por el camino quedaron varios guardias civiles gravemente heridos y la vida de Eduardo Vadillo.

lunes, 15 de junio de 2026

GAZPACHO ANDALUZ

 


Categoría: PLATO

 

CUCHARA-hortaliza    

 

COMENSALES: 6

 

PRECIO: económico

         

 

 

INGREDIENTES

 

Tomates   1 K

Pimientos verdes   1

Pepinos   2

Ajos   2 dientes

Miga de pan       ½ barra

Cominos 1  pizca

Aceite de oliva     10  cucharadas

Vinagre  /1  cucharada

Sal

Agua

 

 

 

ELABORACIÓN

 

1º remojamos  miga de pan.

 

2º pelamos y cortamos  hortalizas.

 

3º en la batidora ponemos aceite, vinagre, sal y cominos.

Batimos  todo bien.

 

4º dejamos en una cazuela lo batido.

 

5º en la batidora ponemos  hortalizas y batimos bien.

 

6º dejamos en la cazuela lo batido.

 

7º batimos miga de pan con agua.

 

8º llevamos a la cazuela.

 

9º batimos todo lo que esta en la cazuela y colamos.

 

 

 

NO SE DEBE DE LLEVAR AL FRIGORÍFICO, PORQUE LLEVA VINAGRE


15 JUNIO

 


Categoría: NO  OLVIDEMOS

 

A las 10:15 del

15  junio  1980

46º  aniversario

 

ETA asesinaba a tiros en el barrio de La Rochapea de PAMPLONA-NAVARRA-ESPAÑA,  al

 

policía nacional 



ÁNGEL POSTIGO MEJÍAS.


Ángel había acudido esa mañana a visitar a su abuela.

Al salir del domicilio, se dirigió al automóvil, aparcado junto a la casa, enfrente del Bar El Porrón.

Cuando se disponía a abrir la puerta, un hombre y una mujer le acribillaron a balazos.

Los terroristas estaban sentados en un banco cercano leyendo el periódico y se levantaron cuando vieron que Ángel se acercaba.

Uno disparó con una ametralladora y el otro lo hizo con una pistola.

El policía murió en el acto, tras recibir seis disparos en la cabeza, el tórax y los brazos, y quedó tendido en el suelo junto a su coche.

En el lugar de los hechos, la Policía recogió diez casquillos de bala, calibre 9 milímetros parabellum.

A continuación, los pistoleros huyeron en un Seat 1430, robado una hora antes a su propietario en Pamplona.

Según testigos presenciales, los autores materiales del atentado contaron con el apoyo de otros dos terroristas, un hombre y una mujer, que esperaban armados en el interior del Seat en el que huyeron.

Al día siguiente, lunes 16 de junio, Ángel Postigo fue enterrado en el cementerio de Pamplona, al término de un funeral oficiado en las dependencias del cuartel de la 64ª Bandera de la Policía Nacional.

Mercedes Galdós Arsuaga,

Fue  condenada por la Audiencia Nacional en 1987 a

27 años de reclusión mayor.

Pese a acumular penas de prisión por otros16  asesinatos, quedó en libertad en 2005 tras haber cumplido sólo 19  años de cárcel.

Posteriormente, en 2002 fue condenado como inductor del asesinato Santiago Arrospide Sarasola a 27 años de cárcel.

En julio de 2000 fue extraditado por Holanda el etarra Esteban Murillo Zubiri para ser juzgado por el asesinato del agente Ángel Postigo.

 

Murillo huyó de su domicilio en 1986, a raíz de la caída de los miembros liberados (a sueldo) del grupo Nafarroa de ETA, y fue detenido en el aeropuerto de Ámsterdam en enero de 1999, procedente de México.

 

Tras la celebración del juicio en 2002, resultó absuelto al no quedar probada su participación en el asesinato, que habría consistido en dar cobijo durante meses a los miembros del grupo Nafarroa -entre los que también estaría el compañero sentimental de Mercedes Galdós, José Ramón Martínez de la Fuente Intxaurregui, alias Joserra-, y proporcionarles el vehículo con el que cometieron el atentado.

 

Martínez de la Fuente cumple condena por varios asesinatos cometidos entre 1981 y 1985 cuando formaba parte del grupo Nafarroa de ETA en su etapa más sanguinaria.

 

Gracias a la aplicación de la doctrina Parot, su salida de prisión está prevista para mayo de 2020.

 

Presuntamente, el etarra José María Zaldúa Corta también participó en el asesinato del agente de Policía.

 

Este miembro de la banda no fue juzgado al no conceder Francia la extradición en su momento.

 

Zaldúa Corta, con un largo historial de asesinatos a su espalda, murió de un infarto el 22 de septiembre de 2010 mientras montaba en bicicleta en la localidad francesa de Aix-en-Provence.

 

Por otra parte, la banda terrorista había utilizado a un menor de edad como informante.

El menor sometió a vigilancia a Ángel Postigo y recabó información sobre sus rutinas diarias.

Esa información se la trasladó a los asesinos de la banda, información que fue fundamental para cometer el atentado que acabó con la vida de Ángel.

El citado menor recibió diez mil quinientas pesetas por su "trabajo".

Fue detenido y posteriormente condenado en 1981 a 2 años de prisión como cómplice del atentado.

El 25 de junio de 2010, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Pamplona, con el apoyo del PSN, decidió poner el nombre de Ángel Postigo a una calle del polígono de Erripagaña.