Categoría: NO OLVIDEMOS
ASESINADOS
POR ETA
16:45 del
19 de marzo de 1988
38º
aniversario
ETA asesinaba en durango-Vizcaya-SAN SEBASTÍAN-PAÍS VASCO-ESPAÑA, al
guardia civil
PEDRO BALLESTEROS RODRÍGUEZ
El atentado se produjo
cuando el turismo en el que viajaba el agente junto a su esposa, paró en una
señal de stop situada en la Plaza Gurruchaga de Durango.
En ese momento dos
individuos abrieron fuego a corta distancia contra Pedro, que murió
prácticamente en el acto.
Uno de los terroristas
disparó contra el guardia civil por la ventanilla del conductor, mientras el
otro lo hacía por la del copiloto.
El agente recibió al
menos ocho impactos de bala y murió prácticamente en el acto.
Los dos
terroristas huyeron a pie por las calles próximas al lugar del atentado en
presencia de numerosos testigos.
El crimen fue presenciado
por varios niños que participaban en una fiesta infantil en el colegio de los
Jesuitas, situado enfrente del lugar donde fue tiroteado el guardia civil,
según indicaron testigos presenciales.
El matrimonio residía en
la casa cuartel de la Guardia Civil en Durango y hacia allí se dirigían cuando
fueron víctimas del atentado, a unos
Por sentencia de la Audiencia Nacional de
1991 fueron condenados los etarras del grupo Araba
Juan Ignacio Oyarbide Aramburu
Manuel Urionobarrenechea Betanzos
Como autores del asesinato de Pedro.
Ambos murieron
en septiembre de 1989 en un enfrentamiento con la Guardia Civil.
Quedaron
absueltos, por no poderse probar suficientemente su participación en los
hechos, Juan Carlos Arruti Azpitarte
Esteban
Nicolás Barreña Eguindazu
Esteban Martín Barreña Oceja
Begoña Arroyo Pérez de Nanclares
19 de marzo de 1992
34º
ANIVERSARIO
Dos coches-bomba que estallaron con pocas horas de
diferencia acabaron con la vida del
artificiero de la Guardia Civil
ENRIQUE MARTÍNEZ HERNÁNDEZ
En la localidad
llissá de munt-BARCELONA-CATALUÑA-ESPAÑA, y del
albañil
ANTONIO JOSÉ MARTOS MARTÍNEZ
En san quirce del vallés-BARCELONA-CATALUÑA-ESPAÑA
Poco antes de las 22:00 del 18
de marzo se recibió una llamada en el cuartel de la Guardia Civil de la
localidad costera de Mongat (Barcelona) avisando, en nombre de ETA, del
abandono de un Opel Kadett lleno de explosivos entre Llissá de Munt y
Granollers. Indicaron también que
el propietario del vehículo estaba encerrado en el maletero de otro coche al
lado del coche-bomba. Posteriormente
se sabría que el autor de la llamada era el etarra Fernando Díez Torres, que
iba acompañado por José Luis Urrusolo Sistiaga.
Ambos estaban
integrados en el grupo Ekaitz de ETA.
Varios guardias civiles
acudieron al lugar indicado.
Cuando Enrique, Técnico
Especialista en Desactivación de Artefactos Explosivos (Tedax), se disponía a
reconocerlo, la bomba hizo explosión.
El automóvil estaba
cargado con unos 15 kilos de amosal y la deflagración afectó a viviendas
situadas en una radio de
A Enrique Martínez Hernández la explosión lo alcanzó de lleno resultando
mortalmente herido.
Trasladado al Hospital
General de Granollers, ingresó cadáver poco después de la medianoche del 19 de
marzo.
En un chalé de
Llissá de Munt, localidad de unos 5.000 habitantes situada a unos
En el intercambio
que se produjo entre miembros de la Guardia Civil y etarras resultaron muertos
sus dos cabecillas: Juan Carlos Monteagudo Povo y Juan Félix Erezuma Uriarte.
Además, se detuvo al
también miembro de la banda terrorista Juan José Zubieta Zubeldia.
En el chalé ocupado
por los terroristas, situado en la urbanización Can Salgot en las afueras del
pueblo, fueron localizados 100 kilos de amonal, explosivo plástico,
temporizadores, subfusiles, fusiles de asalto Cetme y revólveres.
Fernando Díez Torres y
José Luis Urrusolo Sistiaga fueron condenados en 2007 por sentencia de la
Audiencia Nacional por el asesinato de Enrique.
Las Fuerzas de Seguridad
del Estado atribuyen a Idoia Martínez García su participación en el atentado.
Pocas horas después del
asesinato del Tedax Enrique Martínez, en torno a las 6:30 horas un etarra llamó
al Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) avisando de la ubicación de otro
coche-bomba en la autopista A-18 que comunica Sabadell con Terrasa.
Advertían, además, de que
estallaría entre las 8:45 y las 9:00 horas. Sin embargo, y mientras las Fuerzas
y Cuerpos de Seguridad del Estado hacían lo posible por localizar el vehículo,
estacionado en un túnel a la altura de San Quirce del Vallés, Antonio José Martos Martínez pasó junto al mismo de camino a su trabajo en la
empresa Cobega, concesionaria de la firma Coca-Cola.
El paso subterráneo es
utilizado como atajo por algunas personas para ir a pie desde Sabadell al
polígono industrial Casablanca, en San Quirce. Cuando Antonio José pasó junto
al vehículo, el coche-bomba explotó, provocando su muerte en el acto.
Eran las 7:55
horas, 50
minutos antes de la hora en la que, según
los autores de la llamada, estaba previsto que estallase.
La víctima quedó
destrozada y sólo la documentación que llevaba consigo permitió su
identificación cinco horas después.
Los autores de
este atentado eran los mismos que habían asesinado pocas horas antes a Enrique
Martínez.
Fernando Díez
Torres fue detenido pocos días después del asesinato de Enrique y Antonio, y
condenado por este último atentado en 1999. Posteriormente sería condenado, en
2002,
José Luis Urrusolo Sistiaga.
La etarra Idoia Martínez García participó también, presuntamente, en la colocación del coche-bomba que acabó con la vida de Antonio.
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