lunes, 18 de abril de 2022

18 ABRIL

 



CATEGORÍA: NO DEBEMOS OLVIDAR

 

 

18  ABRIL 1984 

 

38º ANIVERSARIO

 

 

Fallece, doce días después de ser tiroteado en

 

Galdácano-VIZCAYA-PAÍS VASCO-ESPAÑA, el

 

 

policía nacional 

 

JOSÉ VERDÚ ORTIZ








 

Pasadas las once de la noche del 6 de abril de 1984,

 

dos pistoleros de la banda terrorista ETA herían de gravedad a José que, vestido de paisano, se disponía a entrar en su domicilio de la calle Guipúzcoa de la localidad vizcaína.

 

Según testigos presenciales, un hombre y una mujer le dispararon dos ráfagas -una corta y otra larga- y se dieron a la fuga en un coche robado como siempre, en dirección al barrio de Andra Mari de Galdácano.

En el lugar donde se produjo el atentado se encontraron seis casquillos, tres de ellos de la marca FN, una munición habitualmente empleada por la banda terrorista ETA.

El agente fue trasladado a la Clínica de la Virgen Blanca, donde le hicieron las primeras curas, pero a la vista de la gravedad de su estado, decidieron llevarle al Hospital de Basurto.

A primeras horas del día siguiente, 7 de abril, fue intervenido quirúrgicamente.

Tras la operación, su estado fue calificado de "muy grave".

 

A LAS 13:20 DEL 

 

18 ABRIL 1994

 

28º ANIVERSARIO

 

ETA atacó con tres granadas el edificio del Gobierno Militar de Barcelona-CATALUÑA-ESPAÑA

 

Las dos primeras estallaron contra el lateral del edificio, sin causar heridos.

 

La tercera se desvió de su trayectoria al chocar contra una señal de aparcamiento, evitando que impactase de nuevo contra la fachada, y mató a

 

 

Jefe de tránsito de consignataria de buques 

 

VICENTE BETI MONTESINOS






 

Un transeúnte que pasaba por ahí, además de herir a otras seis personas.

 

Una cuarta granada no llegó a activarse.

 

Los empleados que se encontraban trabajando en los despachos del edificio del Puerto Autónomo de Barcelona pudieron primero oír las dos primeras granadas, y después ver la tercera.

Al oír el primer impacto los empleados se asomaron a la ventana.

Desde sus despachos pudieron ver el agujero que las granadas habían dejado entre dos ventanas del primer piso del Gobierno Militar.

Abajo, en la calle, ya había algunos heridos en el suelo y otros que corrían intentando escapar de aquella trampa.

Cuando apenas habían transcurrido unos segundos, una tercera carga explosiva daba de lleno contra un cartel metálico y tumbaba en el suelo a un motorista que circulaba por el Paseo de Colón en dirección a las Ramblas.

La metralla de este tercer proyectil es la que causo la muerte del transeúnte Vicente Beti Montesinos, que falleció en el quirófano del Hospital del Mar mientras era intervenido quirúrgicamente.

Además, los terroristas dejaron el vehículo utilizado para cometer el atentado cargado de explosivos.

El coche estalló cuando agentes de los Tedax se disponían a inspeccionarlo.

Esta explosión, sin embargo, no causó más víctimas.

Las explosiones de las tres granadas y el coche de los terroristas provocaron escenas de pánico en pleno centro de Barcelona.

El presidente del Puerto Autónomo, Josep Muné, fue un testigo más del brutal atentado ocurrido en una de las zonas más concurridas por el turismo en la capital catalana. Muné reconoció que el párking del Puerto Autónomo estaba sometido a vigilancia, aunque en esta ocasión algo había fallado porque varios kilos de explosivo se habían "colado" por la puerta grande.

Toda la zona, repleta de edificios oficiales, fue desalojada rápidamente y sólo se permitió el acceso a las ambulancias que trasladaron a los heridos hasta el Hospital del Mar y el Centro Quirúrgico Perecamps, cercanos al lugar de los hechos.

heridas

      María Eugenia Bella Esparza

      Daniel Sánchez Cristino

      Antonio Pérez Jiménez

      Manuel Hernández Pascual

      Jorge Rosa Mendieta

      Juan Francisco Cortina Martínez

      Todos  ellos civiles.

En varios fallos judiciales de la Audiencia Nacional se recoge cómo cuatro miembros del grupo Barcelona de ETA tenían como objetivo destruir parte del edificio de la sede del Gobierno Militar de Barcelona y causar el mayor número posible de daños personales.

Para llevar a cabo el atentado, los etarras robaron el día previo un coche en Barcelona, al que sustituyeron la matrícula por una falsa, y colocaron en su baca cuatro tubos lanzagranadas y un artefacto explosivo en el maletero.

El día 18 de abril, por la mañana, se dirigieron al puerto de Barcelona y aparcaron el vehículo con los tubos orientados hacia el edificio oficial.

 Seguidamente activaron un temporizador y se marcharon del lugar.

Además de la muerte de Vicente y las heridas a otras seis personas, la explosión provocó cuantiosos daños materiales.

 

En 1996 fueron condenados a sendas penas de 154 años

 

   Felipe San Epifanio San Pedro

   Rosario Ezquerra Pérez de Nanclares.

En 2007 fue condenado a la misma pena

   Gregorio Vicario Setién.

Supuestamente hay un etarra pendiente de juicio, tal y como se recoge en el relato de los hechos de los distintos fallos judiciales.

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