martes, 23 de septiembre de 2025

CHOCO

 





Los sepíidos (Sepiida) son un orden de 

moluscos marinos 

cefalópodos 

del orden Sepiida,

conocidos con el nombre de: 

sepia

jibia

hasi

choco 

cachón.

Pertenecen a la clase Cephalopoda, que también incluye a los calamares, los pulpos y los nautilos.

Las sepias tienen una concha interna única, el jibión, que se utiliza para controlar la flotabilidad.

Las sepias tienen grandes pupilas en forma de W, ocho brazos y dos tentáculos provistos de ventosas denticuladas, con las que aseguran a sus presas.

Por lo general, su tamaño oscila entre los 15 y los 25 cm, y la especie más grande, la sepia gigante (Sepia apama), alcanza los 50 cm de longitud de manto y más de 10,5 kg de masa.[1]

Las sepias se alimentan de pequeños moluscos, cangrejos, camarones, peces, pulpos, gusanos y otras sepias, que mastica gracias a su pico triturador, usado otras veces como defensa de último remedio.

Sus depredadores son delfines, tiburones, peces, focas, aves marinas y otras sepias. La esperanza de vida típica de una sepia es de 1 a 2 años.

Los estudios indican que las sepias se encuentran entre los invertebrados más inteligentes.[2]

Las sepias también tienen una de las mayores proporciones cerebro–cuerpo de todos los invertebrados.[2]

El mundo grecorromano valoraba la sepia como fuente del singular pigmento marrón que la criatura libera por su sifón cuando se alarma.

La palabra que la designa tanto en griego como en latín y en el español, sepia, se refiere ahora al color marrón rojizo sepia.

Las sepias son un ejemplo de la modificación de la concha característica de la mayor parte de los cefalópodos: es sumamente reducida y queda oculta bajo la cara dorsal del cuerpo, cubierta por los pliegues laterales del manto.

En el caso de la sepia, dicha concha tiene forma de cuchara.

De sus tabiques originales no quedan más que unas láminas calcáreas, que parten de la capa córnea para descender oblicuamente hacia la zona ventral del cuerpo.

Alcanza los 30 a 40 cm de longitud.

Vive en el fondo de los mares poco profundos, generalmente entre las hierbas acuáticas y las algas.

Está muy bien adaptada para nadar entre dos aguas, actividad que practica intensamente.

Se desplaza mediante una ondulación progresiva de los pliegues laterales del manto.

A veces también recurre a la energía reactiva, expulsando el aire de la cavidad paleal por el tubo del embudo.

En caso de peligro, este modo de locomoción permite una rápida huida, efectuando verdaderos saltos en el agua.

Se encuentra entre las especies comestibles.

Existe una especie venenosa: Me

 

Las sepias son capaces de algunas de las respuestas de camuflaje más dinámicas en el reino animal.

 

Pueden cambiar sus patrones corporales rápidamente porque los cromatóforos en su piel están bajo control neuronal directo.[3]

 

​Tienen tres estructuras: los leucóforos que dispersan la luz, los órganos cromatóforos pigmentados y los iridóforos que reflejan la luz todos ubicados en su piel.[4]

 

Células con forma de estrella cuyos brazos son músculos y cuyo centro es un saquito de pigmento.

 

Estos músculos están directamente conectados al cerebro, lo que permite a la sepia un gran control sobre ellos y un cambio de color en 2 segundos.

 

Cuando los músculos se excitan, dilatan el cromatóforo, y el pigmento se hace visible en la piel de la sepia.

 

 


Las jibias también usan el contraste y los bordes de los patrones visuales para ayudar a dictar su respuesta de camuflaje.[3]

Las sepias tienen distintos efectos cromáticos.

 

Por ejemplo, pueden imitar los colores del fondo y mimetizarse perfectamente.

 

También pueden generar un estampado móvil que se desplace en dirección contraria a la suya, con lo que los depredadores se desorientan al no saber su dirección ni su velocidad.

 

Otro efecto es el aspecto deimático (simular dos ojos en la espalda), que utilizan para parecer más grandes y amenazadoras.

 

Cuando se camuflan, estas reproducen una aproximación increíblemente similar al de su entorno visual, en su propia piel.

 

Para ello, siguen un procedimiento todavía escasamente estudiado pero de gran interés para la ciencia.[5]

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario