Los carídeos (Caridea, del griego καρίς [karís], ‘camarón’) son un suborden de crustáceos decápodos marinos o de agua dulce,
conocidos comúnmente como camarones (sobre
todo en Hispanoamérica)
y gambas (en España), aunque también se les denomina quisquillas o esquilas.
Son relativamente
fáciles de encontrar en todo el mundo, tanto en agua dulce, como en agua
salada. Como ejemplo, unas doscientas cuarenta especies de camarones viven tan
solo en las aguas costeras tropicales del pacífico de América.
Normalmente, son mucho
más pequeños que los langostinos.
Sus tamaños oscilan
entre los 2 y los 35 mm de longitud,
tienen las patas pequeñas,
los bordes de las mandíbulas fibrosos,
el cuerpo comprimido, la cola muy prolongada respecto al cuerpo, la coraza poco
consistente, y son de color variable.
El cuerpo de los
camarones es generalmente cilíndrico, y se divide en dos partes principales: la
cabeza y el tórax, que están ensamblados juntos para formar el cefalotórax, y
un largo y estrecho abdomen. Tienen un cuerpo, integrado por un caparazón en el
frente, y seis segmentos abdominales. Todos son decápodos, es decir, tienen diez patas. Las patas
son los últimos cinco de los ocho pares de apéndices torácicos
característicos de los crustáceos. Los tres primeros pares de apéndices
funcionan como piezas bucales,
denominándose maxilípedos al resto
de pereiopodos. El primer par de patas suele
consistir en piezas alargadas en forma de pinza o quela,
por lo que esas patas pueden llamarse quelípedos.
Otros apéndices se
encuentran en el pleon o abdomen,
donde cada segmento posee un par de pleópodos birrámeos, que tienen la forma de paletas, y que
utilizan para propulsarse a través del agua, y nadar adelante. También se
pueden utilizar para más fines que nadar. Algunas especies de camarón los
utilizan para incubar los huevos, otros tienen branquias para respirar por
ellos, y los machos de algunas especies utilizan el primer par, o los dos
primeros, para la inseminación. Los últimos apéndices abdominales forman parte
de la cola, junto con el telson, y son llamados urópodos. Los urópodos permiten al camarón nadar
hacia atrás, y funcionan como timón, dirigiendo al camarón cuando nada
adelante. Juntos, el telson y los urópodos, forman un abanico con la cola
extendida. Si se alarma a un camarón, puede flexionar su abanico de la cola en
un movimiento rápido. Esto da como resultado un fuerte impulso hacia atrás, que
se denomina "reacción de escape caridoidea".
Los ojos están bien
desarrollados en la mayoría de las especies, pero las especies que habitan en
cuevas suelen ser ciegas. Tienen varios pares de antenas, cuya forma, longitud
y cantidad varían bastante, según los hábitos de alimentación de las especies. La
anténula es una pequeña antena que se configura en el segundo par de apéndices.
Debajo de la anténula está la antena. Las especies que habitan en cuevas tienen
una mayor cantidad de apéndices para palpar a su alrededor o alimentarse.
La coloración es muy variable,
algunas especies son blancas o descoloridas (en su mayoría especies
cavernícolas o que habitan oquedades), los habitantes de los arrecifes suelen tener colores brillantes y
atractivos o crípticos, y otras especies
son transparentes, casi invisibles, llamándoseles comúnmente "camarones de
cristal". Cuando presentan coloración, pueden ser líneas de color azul,
amarillo, anaranjado, rojo... horizontales u oblicuas en el caparazón y
verticales en el abdomen, y franjas de colores también en las patas.
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